País

Nostalgia por el chirrido de trenes en la antigua estación de Villarrica

Richart González
VILLARRICA - GUAIRÁ

La ex estación de trenes de la ciudad de Villarrica, Departamento de Guairá, que está cargada de recuerdos para los pobladores, deja muchas añoranzas del paso del ferrocarril en la zona, que anteriormente era el centro de la capital guaireña.

La ex estación se encuentra en el barrio que lleva precisamente el nombre Estación, que dista a unos 4 a 5 kilómetros del casco urbano de Villarrica. Anteriormente, la zona de trenes era el centro, debido al movimiento que generaba económicamente en las inmediaciones.

Hasta ahora, se conserva de manera intacta la estructura que recibía a miles de personas que ansiaban viajar en el ferrocarril. Sin embargo, los trenes y las vías ya no están, debido a la venta masiva que se produjo hace varios años, incluso propiciado por el Estado, según la denuncia de los pobladores.

Un rico valor arquitectónico también se aprecia en el barrio Estación, que aún posee casonas antiguas de la época colonial, y algunas que han sufrido modificaciones. También hay un molino antiguo, plazas y un área verde, donde los turistas pueden caminar hasta llegar a la ex estación.

Don Esteban Báez (74), quien desde hace más de 20 años está como encargado del lugar, dijo a Última Hora que allí se puede encontrar un amplio pasillo de piedras, por donde antes miles de personas esperaban para viajar en tren.

Mencionó que también se puede observar el espacio donde subían las cargas, además de básculas, enseres, herramientas, boletos y otros elementos que en su mayoría se conservan guardados bajo llave en el lugar.

El sitio se puede visitar a la hora que sea, ya que está al aire libre y solo se recomienda no tirar basuras, ni estropear las reliquias que alberga.

Don Esteban relató que llegó a trasladarse constantemente en tren, ya que es oriundo de Encarnación, y cuenta que se casó con una guaireña.

“Trajimos todas nuestras cosas de allá en tren y nos instalamos en Villarrica. El pasaje en primera clase costaba G. 35.000 y en segunda G. 40.000”, detalló.

“Hace más de 50 años que nos casamos y no me arrepiento de esa decisión, ya que gracias a eso pude viajar constantemente en tren. Era increíble hacer ese viaje, en el trayecto veíamos los panoramas únicos que tiene nuestro país”, indicó don Esteban.

Por otra parte –y como muchos pobladores– comentó que extraña esas épocas y que le gustaría que el ferrocarril vuelva a funcionar.

Según los historiadores, el ferrocarril comenzó a operar desde Asunción hasta Ybytymí, el 12 de junio de 1889, y el primer convoy de pasajeros llegó a Villarrica, el 25 de diciembre del año 1889.

Anteriormente, el movimiento en las estaciones de trenes era inmenso, ya que la mayoría utilizaba solo el tren como medio de transporte para larga distancia.

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