Por pa?i Oliva
oliva@rieder.net.py
El cambio que queremos significa muchas cosas. Más salud, más trabajo, más educación, más tierras e insumos.
Pero, no todo es cantidad. Tiene también que cambiar la calidad de muchas actitudes. Y una de ellas es la manera de relacionarnos. Y, más concretamente, la manera de hacer la crítica a los que tienen el poder.
Diariamente me están llegando quejas sobre locutores que utilizan el privilegio de hablar por la radio, pero que lo aprovechan para atacar soezmente al presidente electo. En el email tengo la mala suerte de que alguien me envía diariamente artículos a cuál más denigrante sobre Fernando Lugo. Le ruego que no me envíe otros mientras siga en este tenor. El Paraguay que queremos no se construye con insultos, sino mojando la camiseta y cuando sea necesario decir algo, hacerlo con objetividad y sin miedo pero con altura, respeto y constructivamente.
Para el humanista y para el cristiano, no todo es lícito ni todo vale con tal de conseguir un fin. “El fin no justifica los medios.” Si alguien quiere audiencia que no se dedique al ataque a como sea. Y si alguien quiere estar en un gobierno que no se dedique a quitar la fama al adversario. El gobernar no es el juego del “pin pan pun”, el juego de disparar a todos contra todos a ver si él se queda solo. Gobernar es ponerse honestamente y con humildad al servicio de los hombres y mujeres de su pueblo.