Mientras los alumnos de las escuelas utilizaban recortes de diario para suplir la carencia de los libros de textos, desde el ministerio se exigía a las maestras que los niños del primer grado ya aprendieran a escribir y leer para mediados del año.<br>Irónicamente, miles de libros para alumnos desde el primero al noveno grado dormían en los depósitos del MEC.<br>Un inventario da cuenta de la existencia de 53.331 libros de lectura de primer grado, 34.759 textos del segundo y 33.423 ejemplares del libro Heirete, que se usa en el 3º.<br> Los niños de grados superiores también se quedaron sin textos.<br>El MEC guardaba casi 50 mil textos de matemática, ciencias, tecnología, castellano, estudios sociales, naturaleza y salud, destinados a escolares del cuarto, quinto y sexto grado.<br> Los depósitos también guardaban los materiales que vienen en volúmenes temáticos para los del 3º ciclo, es decir alumnos del sétimo, octavo y noveno grado.<br>Un lote de 73.500 textos no fueron entregados a las escuelas para distribuir entre los estudiantes del nivel. El MEC asegura que ahora habrá un libro por cada niño.<br>