Como en muy pocos juramentos de embajadores, los políticos marcaron presencia en la ceremonia.
Estuvieron desde la titular de la ANR, Lilian Samaniego; el senador Juan Carlos Galaverna; el presidente del Congreso, Julio César Velázquez; el diputado Óscar Tuma y su par Ariel Oviedo, quien próximamente retornará a las filas coloradas, así como el diputado José María Ibáñez.
No faltaron los leales a Nicanor, entre ellos, Rogelio Benítez, titular de Copaco, y María Digna Mami Roa, titular de Conatel, y quien firmó como testigo. También se vio al ex senador Herminio Cáceres, al abogado Alfredo Porro y otros exponentes del nicanorismo.
Con la izquierda. En el momento del juramento, llamó la atención que Duarte Frutos utilizara su brazo izquierdo, poco usual en el protocolo oficial. Más tarde comentó a la gente que lo hizo como un gesto simbólico porque es el lado del corazón.
Nicanor manifestó que la crisis en el Mercosur se está solucionando mediante las acciones encaradas por Cartes, de quien comentó que está asumiendo medidas “muy sabias”. Remarcó que con el Gobierno argentino hay prioridades, como mejorar las relaciones comerciales fronterizas para concienciar y lograr que el desplazamiento de los productos paraguayos no tengan problemas y circulen libremente por territorio argentino.
Igualmente mencionó que existe un proyecto para construir un puente entre el Departamento de Ñeembucú y Argentina, además de otro que una Itá Enramada con Clorinda.
Destacó que existe una gran colectividad paraguaya, principalmente en el Gran Buenos Aires. Dijo que trabajará con la colonia para establecer acuerdos y apoyo en tema de salud, cultura y cuestión laboral.
eby. Consideró que el tema Yacyretá será el eje central de la preocupación del Gobierno y desde la Embajada tratará de colaborar con la hidroeléctrica. “Es una cuestión. Hay varios proyectos que hay que llevar adelante”, destacó.
Duarte Frutos viajará a Buenos Aires el próximo martes, en horas de la noche. Se interiorizará en la situación de la Embajada. Señaló que la legación estuvo abandonada durante un buen tiempo por el problema que hubo con el Mercosur.
Tras su juramento, Nicanor se dirigió hasta el despacho de Cartes, en donde también permanecieron durante algunos minutos el senador Galaverna, Velázquez, Samaniego y otros colaboradores. Todos salieron del despacho presidencial sonrientes y mostrando unidad.