28 feb. 2026

Nde perõ ha nde delicado

Por Roque Jara

Foto: UH Edicion Impresa

Foto: UH Edicion Impresa

Días pasados se generó un interesante debate en un grupo de WhatsApp de compañeros de trabajo a propósito de la forma de titular una información, publicada en un medio digital, acerca del rechazo de los inundados a mudarse a un barrio construido para ellos en Itauguá. “Pobres, pero delicados”, decía en parte dicho titular que, obviamente, aplica la folclórica frase recriminatoria “Ne mboriahu ha nde delicado” a una situación social cuya complejidad abarca mucho más que el simple capricho de un haragán. En la forma está sentada una postura que se afirma verdadera. Sin embargo, no lo es, si cambiamos de punto de vista.

Las familias que quieran mudarse y dejar el bajo para buscar nuevas oportunidades, pues, adelante; esta es la oportunidad de hacerlo. El barrio habilitado en una compañía de Itauguá cuenta con viviendas económicas, pero lindas, luz eléctrica, colectivo de línea interna. Chatarras, pero colectivos. Sin embargo, el lugar es algo retirado y es probable que pasadas las 20.00 con suerte haya aún transporte. A algún negocio o trabajo deben dedicarse las familias que se mudan y la mayoría tiene sus quehaceres en Asunción, a donde llegar en estos días desde esos puntos del área metropolitana puede consumir al menos dos horas de viaje. Ese es el desafío que deben enfrentar en esta nueva vida para estar lejos del río.

Pero están otras familias que prefieren rechazar la oferta y quedarse en los bañados, las que defienden un territorio con sus cíclicas inundaciones que ya han pasado a formar parte de sus vidas; las que defienden un barrio, una identidad, de los bañadenses, como lo haría el vecino de cualquier otro barrio de la capital nacido y sentido allí. En estos lugares viven familias que deben lidiar con las consecuencias de la adicción y el microtráfico de drogas, es cierto, pero también en estos barrios hay gente que ha tocado con el grupo Metallica nada menos. Y esa gente tiene igual derecho a reclamar al Gobierno una solución a sus problemas en sus lugares de residencia.

Una defensa costera no les vendría mal, sea cual fuere la modalidad para revestir el muro: una carretera, una vía del tren o sencillamente miradores. Pero cualquier obra debe ser encarada luego de debatir sobre la pertinencia de robarle al río sus zonas naturales de inundación en épocas de creciente.

Tampoco les caería mal mejorar el terreno para eliminar la insalubridad del charco y la basura, mejorar servicios de agua y salud, etc. Esta es la postergación en la que se les tiene a la gente bañadense a causa de su informalidad obligada, en su vida y en sus actos.

Sobre el título en cuestión, no diré nada, solo que los muchachos opinaron que no debería “opinar” el redactor al preparar una información como la mencionada al principio. Otros, estuvieron de acuerdo con el titular.