28 may. 2026

Natividad de Jesús revive en el arte popular y la plástica de modo original

El nacimiento de Belén vuelve a recrearse cada año de la mano de los artistas nacionales de la plástica y el arte popular, quienes plasman con creatividad a la sagrada familia y el nacimiento de Belén.

Sobrio.  Pesebre con cerámica negra elaborada por Ediltrudis Noguera.

Sobrio. Pesebre con cerámica negra elaborada por Ediltrudis Noguera.

Por Sergio Noe

snoe@uhora.com.py

Las coloridas piezas en madera del niño, la Virgen María y San José de Rolando Corvalán, artista de Tañarandy; la sagrada familia en cerámica negra de Ediltrudis Noguera, artista de Tobatí; y las pinturas navideñas de Benjazmín Ocampos, de Fuerte Olimpo; son algunas de las tantas manifestaciones del arte plástico y popular que se exponen en las galerías de arte de Asunción en torno a la natividad del salvador cristiano.

Los pesebres, tanto de cerámica o madera, así como las pinturas, cuentan con precios que van desde los G. 300.000 hasta los G. 800.000. Los mismos pueden apreciarse y adquirirse en distintos espacios de la capital.

PESEBRES. Las piezas de Rolando Corvalán, artista de Tañarandy, son algo distintas a las de un pesebre tradicional, pues están coloreadas de punta a punta, y cada una cuenta con atuendos originales.

“Son tallados hechos totalmente a mano, sin molde, de madera de cedro. Todos los años hago este pesebre, aunque me encanta más pintar cada una de las piezas. Es un trabajo muy especial para mí y siento que nací para esto”, expresa con seguridad Corvalán, quien se inspiró en el modelo de su colega Koki Ruiz, inventado unos 15 años atrás.

Según Verónica Torres, galerista de arte, las obras de Corvalán son policromadas en madera que se inspiran en el barroco de los jesuitas de la era de las Misiones. “Se trata de un arte popular que forma parte de la comunidad y que hoy es parte del imaginario colectivo. Es una clara reminiscencia de la huella jesuítica en las Misiones del sur del país y cuyo arte es transmitido de generación en generación”, concreta la especialista.

Por su parte, Ediltrudis Noguera, ceramista de Tobatí elabora cinco modelos distintos de pesebres a partir de su “imaginación”, con barro hecho a mano “sin usar máquinas modernas”.

“Además del niño, José y María, mis pesebres también tienen el burrito, la vaquita, la oveja, el pastor, y en ocasiones, un ángel con velero”, sostiene la artesana del barro.

Noguera confirma que en esta época del año sus piezas de cerámica de color negro son muy solicitadas, e incluso, debe madrugar para satisfacer la demanda de sus clientes.

“Estoy saturada de pedidos de diversas artesanías y también de los pesebres más grandes, de hasta 70 centímetros de altura. Gracias a Dios tengo pedidos todo el año y mi trabajo es muy solicitado también en países como Alemania, Francia y España”, comenta con orgullo la alfarera.

PLÁSTICA. El artista plástico Benjazmín Ocampos, oriundo de Fuerte Olimpo (Chaco) y residente en Limpio, también plasma de un modo inusual la Navidad en sus lienzos.

Con numerosos colores, su pesebre pintado en estilo naif, cuenta con un niño donde llamativamente las figuras de María y José están excluidas de la mítica escena de Belén.

“Yo me imagino una Navidad a lo Paraguay, con un niño rodeado de animales como la vaca, la oveja, el chancho y otros animales de acá. Dibujo como se me ocurre en el momento”, señala Ocampos, quien anteriormente vendía golosinas en la calle y que ahora vive del arte, según comenta.

Cuenta que en sus pinturas también escribe textos pequeños como una forma de expresar las injusticias que observa en su vida.