“Haz que tu madre se sienta fuera de este mundo, enviándole esta rosa interestelar”, señala la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, más conocida como la NASA, en un mensaje emitido este domingo a través de su cuenta oficial en Twitter.
La agencia espacial estadounidense informó sobre un grupo de brillantes estrellas jóvenes que llenaron una nube interestelar con gas y polvo, que tomó la forma del capullo de una rosa.
Aprovecharon ese descubrimiento para realizar el homenaje en el marco de las celebraciones por el Día de la Madre, que se celebra el segundo domingo de mayo en los Estados Unidos. Dicha fecha festiva es recordada en nuestro país cada 15 de mayo.
La extraña nebulosa agruparía a unas 130 estrellas jóvenes que están ubicadas a una distancia de 3.300 años de la constelación Cepheus, según explicó el grupo científico.
El capullo interestelar se formó a partir de una nube masiva de gas y polvo que contiene suficientes materias primas para crear miles de estrellas similares al Sol, un proceso que los astrónomos todavía no conocen muy bien.
TELESCOPIO
Las imágenes fueron captadas por el telescopio espacial Spitzer, que contiene una cámara de matriz infrarroja que es sensible a ondas que son aproximadamente 10 veces más largas que las que contiene la luz visible.
Los fragmentos de esta nube molecular se volvieron tan fríos y densos que colapsaron y se convirtieron en estrellas.
TONALIDAD ROSA
Dentro del período astronómicamente breve de un millón de años, las estrellas han logrado explotar una burbuja grande e irregular en la nube molecular que los envolvió como un capullo.
La tonalidad rosácea es producida por granos de polvo que brillan intensamente en la superficie de la burbuja, que están siendo calentadas por la intensa luz de las jóvenes estrellas incrustadas.
Al absorber los fotones ultravioleta y de luz visible producidos por las estrellas, los granos de polvo circundantes se calientan y emiten nuevamente la energía en las longitudes de onda infrarrojas más largas observadas por Spitzer.
Los colores rojizos rastrean la distribución de material molecular que se cree que es rico en hidrocarburos.
COLOR VERDE
La nube molecular fría fuera de la burbuja es prácticamente invisible en estas imágenes. Sin embargo, tres estrellas muy jóvenes cerca del centro de la imagen están enviando chorros de gas supersónico a la nube.
El impacto de estos chorros calienta moléculas de monóxido de carbono en la nube, produciendo la nebulosidad verde, que forma el tallo del capullo de rosa, según explicó la NASA.
Los astrónomos creen que nuestro propio Sol se formó hace miles de millones de años en un grupo similar a este. Una vez que la radiación de las nuevas estrellas del cúmulo destruye el material placentario circundante, las estrellas comienzan a separarse lentamente.