04 abr. 2026

Nagasaki celebrará los 80 años del bombardeo atómico con perfil más modesto que Hiroshima

La ciudad japonesa de Nagasaki ultima este viernes los preparativos de la ceremonia del 80 aniversario del bombardeo atómico sobre la ciudad, que tendrá lugar el sábado con pronóstico de lluvia y ante un número de asistentes más modesto que la conmemoración del pasado día 6 en Hiroshima.

Nagasaki prepares for the 80th anniversary of the atomic bombing

La gente pasa junto a pinturas murales expuestas en un río cerca del Parque Hipocentro en Nagasaki, suroeste de Japón.

FRANCK ROBICHON/EFE

Unas 150 personas, entre funcionarios y representantes de supervivientes y familiares de las víctimas, participaron hoy en un ensayo general del acto en el Parque de la Paz de la ciudad.

En la ceremonia se añadirán los nombres de los últimos fallecidos entre los ‘hibakusha’ (supervivientes a la bomba) al listado oficial de víctimas, dentro de la caja que custodia las identidades de todos los muertos por el bombardeo del 9 de agosto de 1945, y que el año pasado ascendió a 198.785 personas.

Yuriko Nakao, la ‘hibakusha’ de 93 años que se responsabilizará de depositar la lista de nombres en la urna, declaró ante la cadena pública NHK en la víspera del evento: “El 9 de agosto es también el aniversario de la muerte de mi madre. Recordaré ese día durante mi participación en la ceremonia”.

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Nakao perdió a su madre, embarazada, a causa de la detonación, que causó la muerte instantánea de unas 40.000 personas, a las que seguirían decenas de miles para finales de ese mismo año.

Shigeko Mori (89), quien perdió a su hermano en el bombardeo y cuyos padres fallecieron poco después por sus secuelas, será otra de las representantes en la ceremonia de la envejecida comunidad de supervivientes a los dos únicos bombardeos atómicos de la historia, de los que quedan menos de 100.000 con vida.

“Creo que es importante intentar transmitir a través de la ceremonia, aunque sea un poco, nuestro deseo de abolir las armas nucleares y lograr la paz mundial”, declaró la japonesa.

Una ceremonia más modesta

La ceremonia conmemorativa por el 80 aniversario del bombardeo atómico a Nagasaki comenzará el sábado a las 10:40 hora local (1:40 GMT) con asientos para aproximadamente 2.700 asistentes.

El de la ciudad del sudoeste japonés es un acto de menor perfil que el precedente de Hiroshima, que el pasado 6 de agosto contó con unos 55.000 participantes, entre supervivientes, familiares de víctimas, representantes de la política nacional y diplomáticos de 120 países y regiones, un número récord.

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El gobierno de Nagasaki envió invitaciones a todas las 157 legaciones diplomáticas con presencia en Japón, y la Unión Europea, pero aunque se preveía que hubiera también participación histórica, en días recientes hubo un descenso de participantes previstos.

Hasta el 28 de julio, 101 países y regiones habían confirmado su asistencia, pero para el día 6, aniversario de Hiroshima, la cifra se había reducido a 95, de acuerdo al diario local Yomiuri.

El último en anunciar este jueves que no asistirá a la ceremonia de Nagasaki ha sido China. La ciudad japonesa dijo que no recibió una razón específica para la ausencia del país, que había participado en el acto todos los años, pero su primera ausencia coincide con la decisión del gobierno local de aceptar la asistencia de Taiwán.

Ausencias

La ceremonia de Nagasaki ya se celebró el año pasado con ausencias notables, entre ellas las de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia y el Reino Unido, integrantes del G7, salvo el propio Japón, además del de la Unión Europea, por la decisión de la ciudad de no invitar en aquella ocasión a Israel.

El alcalde de Nagasaki, Shiro Suzuki, reiteró en declaraciones el pasado mes de junio que aquella decisión se debió al temor a que la ceremonia se viera afectada por algún imprevisto como manifestaciones en contra de la guerra en la Franja de Gaza.

Tampoco fueron invitados en aquella ocasión Rusia y Bielorrusia por su papel en la guerra de Ucrania, aunque en esta ocasión todos los países han sido bienvenidos.

“Este año, las circunstancias internacionales se están haciendo más serias, las divisiones entre países se están agravando. (...) El objetivo original de esta ceremonia es promover la paz, rezar juntos por una paz duradera. Tenemos que superar todas estas divisiones”, agregó Suzuki.

El alcalde de Nagasaki también habló sobre la necesidad de perpetuar los recuerdos de los ‘hibakusha’ y la necesidad de que “sus lecciones se conviertan en las nuestras” para que las nuevas generaciones puedan conocerlas incluso cuando no estén.

Al margen de las víctimas de Nagasaki, otras 70.000 personas murieron tres días antes, el 6 de agosto de 1945, en el bombardeo sobre la ciudad de Hiroshima, y se estima que la cifra total de fallecidos hasta la fecha por las secuelas asciende a 400.000.

Fuente: EFE.

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