Armar el pesebre no solo indica el final de año. También es volver a conectarse con recuerdos de la infancia, tradiciones familiares y colectivas, representando así un milenario hecho que trae esperanza al mundo.
Tradición. El pesebre hidráulico de la familia Sabaté, con más de 100 piezas, ya es un punto de visita para muchas personas en la ciudad de Luque. Este año el carpincho es la nueva figura que ha sido sumada a las otras.