País

Música, teatro y mucha emoción se conjugaron en campos de Acosta Ñu

Centenares de personas participaron ayer del homenaje a los niños mártires en el mismo lugar donde ocurrió la batalla de Acosta Ñu hace 150 años. Hoy se inaugura un monumento.

“Como el setenta, se alzan las sombras / de aquellos bravos del Paraguay…”. La voz diáfana y potente de la joven artista cordillerana Chavely Fretes, vestida como una sobreviviente residenta, entonando con un rasgueo de guitarras la clásica canción Acosta Ñu, de Federico Riera y Emilio Biggi, mientras avanzaba entre los cuerpos caídos de decenas de jóvenes que actuaban en la escenificación de la contienda, le dio un marco especialmente emotivo al final del Mitã Rape, el acto de conmemoración por los 150 años de la épica lucha de los Niños Mártires, realizado ayer en el mismo histórico campo de Batalla de Acosta Ñu.

Una multitud congregada al costado de la ruta que une a la ciudad de Eusebio Ayala y el monumento del Cerro de la Gloria, aplaudía entre conmovidas lágrimas a la representación teatral de más de media hora que ofrecieron miembros del grupo de teatro Jakaira, con participación de jóvenes estudiantes de diversos colegios, bajo el patrocinio de la Asociación Cultural Jukyty.

Con música y efectos de sonido, cerca de un centenar de jóvenes actores y actrices representaron el éxodo de un desfalleciente ejército infanto-juvenil por el lugar.

Algunos elementos especialmente figurativos fueron representados en “el timbo de la memoria”, un árbol con los huesos de los combatientes y madres que deambulaban en torno a sus ramas preguntando por sus seres queridos.

Al fondo de las escenas de la batalla se observaba el imponente cerro Itakyty, en donde hace un siglo y medio se refugiaron las mujeres, obligadas a presenciar la pelea de sus hijos, cerca de 3.000 niños soldados intentando contener el avance de más de 20.000 hombres del ejército aliado, durante la etapa final de la Guerra de la Triple Alianza, una desigual pelea que se convirtió en el mayor holocausto infantil de América.

PATRIMONIO. ”Hoy concluimos cinco años del Mitã Rape y de la marcha de las 3.000 banderas, buscando rescatar y honrar la memoria de los niños combatientes, por encima de visiones ideológicas distintas acerca de lo que fue la guerra. Hemos logrado que este histórico lugar se convierta en patrimonio histórico, que se construya una ruta asfaltada y que por primera vez tengamos un parque y un monumento en el mismo lugar donde ocurrió la batalla”, destacó el docente Almide Alcaraz, principal propulsor del homenaje a los mártires.

Mientras se desarrollaba el acto, a pocos metros seguían trabajando decenas de obreros para terminar la Plaza de los Mártires de Acosta Ñu, con una escultura construida por el artista Sebastián Guggiari Banks, que será inaugurada hoy con presencia del presidente Mario Abdo Benítez, una obra encarada por la Gobernación de Cordillera, la Municipalidad de Eusebio Ayala y la Secretaría Nacional de Cultura.

Una bandera tricolor estampada con las figuras de los niños combatientes se yergue sostenida por varias lanzas en medio del espacio.

Dejá tu comentario