21 feb. 2024

Multas por no usar tapabocas

Es ley. Uso de barbijos es obligatorio en sitios de uso público.

Es ley. Uso de barbijos es obligatorio en sitios de uso público.

Las denuncias y las multas que se realicen por no usar tapabocas deberán ser gestionadas por los municipios, aclaró ayer el director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera, en atención a la nueva ley que rige sobre el uso obligatorio de tapabocas en personas mayores de 6 años de edad en lugares de uso público, donde no se pueda mantener la distancia de 1,5 metros.

Desde el Ejecutivo indicaron que se trabaja en un complemento de esta ley, respecto a aplicabilidad de multas, que deben ser limadas y que el documento estaría listo el lunes.

El Dr. Sequera indicó que los controles serán realizados por los municipios con ayuda de la Policía Nacional, y las multas y las denuncias que se realicen deberán ser gestionadas por los municipios.

“Las multas pueden ser de hasta dos jornales (G.168.680) como está estipulado en la ley y va a depender mucho del control que hagan los municipios con ayuda de la Policía Nacional”, refirió en contacto con NPY. Mencionó que la normativa es de mucha utilidad para Salud Pública, ya que facilitará que se puedan aplicar otras medidas con más fuerza.

“Esta ley está basada en evidencia, porque el uso de la mascarilla reduce la mitad de la potencia de contagios”, expresó.

En caso de incumplimiento o irregularidades, el titular de Vigilancia recomendó a la ciudadanía documentar los hechos, con fotografías, testigos u otros, y luego acercar la denuncia ante el Municipio local. Desde la Policía Nacional anunciaron que no aprehenderán a los infractores, pero que sí se enfocarán en una campaña de concienciación ciudadana. También el Ministerio del Trabajo colaborará en los controles.

Más contenido de esta sección
El mandatario decidió crear el fondo nacional de alimentación escolar esperando un apoyo total, pues quién se animaría a rechazar un plato de comida para el 100% de los niños escolarizados en el país durante todo el año.
Un gran alivio produjo en los usuarios la noticia de la rescisión del contrato con la empresa Parxin y que inmediatamente se iniciaría el proceso de término de la concesión del estacionamiento tarifado en la ciudad de Asunción. La suspensión no debe ser un elemento de distracción, que nos lleve a olvidar la vergonzosa improvisación con la que se administra la capital; así como tampoco el hecho de que la administración municipal carece de un plan para resolver el tránsito y para dar alternativas de movilidad para la ciudadanía.
Sin educación no habrá un Paraguay con desarrollo, bienestar e igualdad. Por esto, cuando se reclama y exige transparencia absoluta en la gestión de los recursos para la educación, como es el caso de los fondos que provienen de la compensación por la cesión de energía de Itaipú, se trata de una legítima preocupación. Después de más de una década los resultados de la administración del Fonacide son negativos, así como también resalta en esta línea la falta de confianza de la ciudadanía respecto a la gestión de los millonarios recursos.
En el Paraguay, pareciera que los tribunales de sentencia tienen prohibido absolver a los acusados, por lo menos en algunos casos mediáticos. Y, si acaso algunos jueces tienen la osadía de hacerlo, la misma Corte Suprema los manda al frezzer, sacándolos de los juicios más sonados.
Con la impunidad de siempre, de toda la vida, el senador colorado en situación de retiro, Kalé Galaverna dijo el otro día: “Si los políticos no conseguimos cargos para familiares o amigos, somos considerados inútiles. En mi vida política, he conseguido unos cinco mil a seis mil cargos en el Estado...”. El político había justificado así la cuestión del nepotismo, el tema del momento.
A poco más de dos semanas del inicio de las clases en las instituciones educativas oficiales, nos encontramos frente a un desolador y conocido panorama: el abandono de las escuelas públicas. En un rápido recorrido de UH por algunos establecimientos se comprueban pisos hundidos, techos con goteras, letrinas en vez de baños, sin acceso a energía eléctrica o agua potable. Ese es precisamente el estado de la educación pública en el Paraguay, un país desigual que les niega las mínimas oportunidades a sus niños y jóvenes.