07 jun. 2026

Mujer paraguaya llevará la cruz en Vía Crucis del Papa

La “gloriosa mujer paraguaya” de Francisco llevará por primera vez la cruz de Cristo en una estación del Vía Crucis que encabezará el propio Papa este viernes en el Coliseo romano.

Foto: UH Edicion Impresa

Foto: UH Edicion Impresa

Se trata de Nieves Carrillo de Masala, radicada desde hace 40 años en Roma. Casada con un italiano hace 39 años, esta mujer es la responsable –junto con su esposo– de la comunidad pastoral Virgen de Caacupé, que aglutina a todos los migrantes paraguayos residentes en la capital italiana.

Este Viernes Santo será el más importante para Nieves, porque tendrá el honor de cargar sobre sus hombros el símbolo del cristianismo, el de la victoria sobre la muerte y el pecado en nombre de todos los católicos paraguayos.

“Estoy feliz y muy emocionada. Le doy gracias al Señor Jesús por permitirme este gran don. Voy a llevar esta cruz orando y recordando a todos nuestros hermanos paraguayos que sufren, porque tenemos mucha gente que sufre en Paraguay; también a los enfermos en el cuerpo y en el alma”, destacó la paraguaya oriunda de la ciudad de Villa Elisa.

El Vía Crucis de este año abordará la reflexión: “Jesús vive su Pasión personalmente, pero la revive en la humanidad”, y, a solicitud de Francisco, será realizada por el cardenal Gualtiero Bassetti, arzobispo de Perugia-Pieve.

LA COMUNIDAD. La comunidad de migrantes paraguayos en Roma no es muy grande. La integran personas que hace años se encuentran trabajando en Italia, comentó Nieves Carrillo de Masala, la responsable de esta pastoral.

Hay sacerdotes formándose, haciendo doctorados, estudiantes universitarios, etc. “Son gentes que se acercan a la comunidad. Como comunidad católica nos encargamos de los sacramentos, acompañamos a los padres que piden el bautismo para los hijos, el cursillo para el matrimonio”, relató.

Los miembros de Virgen de Caacupé se reúnen el tercer domingo de cada mes para celebrar la santa eucaristía y compartir juntos un momento de entretenimiento y formación espiritual.

También se dedica un domingo para hacer peregrinaciones y visitar una basílica importante con guías que explican todo lo que hay en el templo. “Hacemos un camino turístico y al mismo tiempo espiritual y eso le gusta mucho a la gente”, afirmó.

Además de las labores pastorales, Nieves y su esposo se dedican a cuidar niños, niñas y adolescentes, dándoles el calor de una familia sustituta. El matrimonio no tiene hijos, pero se dedica en Paraguay a apadrinar a niños y niñas. Esperan visitar el país el próximo año.