CIUDAD DEL ESTE
Una mujer de 44 años falleció ayer de tarde en el Pabellón de Traumas del Hospital Regional de Ciudad del Este, en el Alto Paraná, al no soportar las complicaciones de salud. Fue derivada de Minga Guazú y los médicos hicieron lo posible por salvarla en el piso del hospital, sobre la camilla de la ambulancia porque el área está colapsada con el número de enfermos.
Según el doctor Miqueias Abreu, titular de la Décima Región Sanitaria, la señora estaba desde hace 10 días con dolores articulares y musculares, además de una hipertensión sin un tratamiento adecuado. Ayer ingresó con fuertes dolores abdominales y la derivaron a Ciudad del Este. “Ella hizo paro en la ambulancia, entonces, la atendieron sobre esa camilla, pero no se la pudo salvar. El diagnóstico fue paro cardiorrespiratorio y shock hipovolémico”, explicó el doctor Abreu.
Los médicos del Pabellón de Traumas enviaron las fotografías de la situación por la que atraviesan los pacientes que concurren en busca de una solución a sus dolencias. Se supo que hay personas que esperan camas desde el fin de semana pasado. “Estamos colapsados. Ya no tenemos lugar en camillas y hay pocos insumos, hay pacientes atendidos en sillas y otros que se ingenian para esperar su turno a fin de ser internados. Está un señor en silla de ruedas que espera una cama para ser internado”, expresó Wilfrido Cenoz, cirujano de guardia del Pabellón de Traumas.
Sin embargo, el titular de la región sanitaria dijo que para atender a los pacientes se tienen 10 camas en el sector derecho del pabellón y 10 camillas en el medio. En la medida que se van desocupando, son derivados los pacientes que están a la espera.
Respecto a la mujer, oriunda de Minga Guazú, minimizó que haya sido atendida en el piso, porque el paro cardiorrespiratorio ya lo desarrolló dentro de la ambulancia y lo que hicieron para reanimarla corresponde en cualquier lugar, lo importante es la atención, según dijo.
Ayer, el número de pacientes en el sector fue muy superior a los demás días y no solo eran traumatizados, sino también enfermos que precisaban de la atención de clínicos por problemas respiratorios graves.
SIN PROFESIONALES. El problema de la falta de neurocirujanos, anestesistas y anestesiólogos se agrava cada fin de semana con la cantidad de pacientes traumatizados que son derivados al Hospital Regional de la capital departamental.
A esto se suma que no se cuenta con un técnico que pueda operar la máquina de tomografía, los sábados y domingos. Los familiares de los pacientes deben recurrir al sector privado, donde esos estudios cuestan entre 500.000 y 600.000 guaraníes.
Gran parte de los enfermos que concurren al Hospital Regional son de muy escasos recursos y vienen de varias partes del país, no solo del Alto Paraná. Muchos no tienen condiciones ni de comprar los insumos básicos como guantes o jeringas que suelen pedir los médicos para las primeras atenciones a los pacientes al lugar.
La situación no tiene visos de solución a corto tiempo porque la falta de profesionales especializados es una falencia a nivel país. Por otro lado, Cenoz y otros médicos ya evidenciaron diferencias con el doctor Arístides Cañete, quien ya solicitó una investigación al cirujano, ante instancias superiores del Ministerio de Salud.