El profesional también estuvo presente en el programa La Lupa, donde dio detalles contundentes que demostrarían que el joven Luis Alejandro no se suicidó, como primeramente se manejó, sino más bien fue asesinado.
Acusó a la fiscala Olga Araujo de ser la principal responsable de que muchas pruebas determinantes no se hayan recogido de la escena cuando ocurrió el hecho.
“Es indignante la manera en que se está manejando esto, la fiscala que tomó el caso en primer momento, se llama Olga Araujo, ella es la responsable de todo esto, por dejar de hacer lo básico que cualquier fiscal medianamente pensante hace. No hizo prueba de nitrito y nitrato. No recogió las ropas para buscar residuos. No se les extrajo sangre para corroborar si verdaderamente estaban drogados. Además, hay una clara alteración de la escena del crimen”, indicó.
La prueba de parafina se realizó posteriormente, dando negativo en todos los presentes, incluido el menor que supuestamente se había suicidado. “Alex no tenía residuos de pólvora ni en la mano ni en la ropa. Él no pudo efectuar el disparo”, señaló.
Alteración de la escena
En cuanto a la alteración de la escena que menciona, el abogado se refirió a la colocación de un arma que no fue la que le causó la muerte al joven, pero además confirmó que el cuerpo fue movido de lugar. “Ya está comprobado que no solo se sacó el arma. Acá se movió el cuerpo, hay claros signos de arrastre del cuerpo. El cuerpo fue movido. Luego le pusieron un arma extraña en la mano”, sostuvo.
Aparte de la negligencia fiscal, el abogado Pablo Fernández afirmó que existirían agentes de la Policía que también se encargaron de ocultar pruebas para demostrar el homicidio.
Manifestó que el joven Luis Alejandro fue brutalmente golpeado antes de morir y que presentaba serias lesiones en el rostro y en la zona de los testículos.
“No solamente hubo un homicidio sino también hubo una garroteada, por las marcas que tiene. Las lesiones recibidas fueron premorten. Realmente no hace falta ser un médico para saber eso porque tiene lesiones en varias partes que no pueden ser producto de una caída. En los testículos tuvo un tremendo golpe. Acá le garrotearon a Alex y luego le mataron”, afirmó.
También señaló un hecho nuevo en la investigación que recién se pudo saber a partir de la declaración de René Hofstetter, que se presentó en la Fiscalía el viernes último, luego de retornar de Alemania.
“Hubo otra persona más el día de la muerte y se ocultó. La esposa de Mathias estuvo en la casa y nos lo ocultaron en todo momento. Eso confirmó el mismo René. También dijo que nos ocultan las pruebas”, sostuvo.