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Modalidad de estacionar en batería, riesgo para peatones

 

Contrariamente a la función que deben cumplir como espacios públicos, que es la de brindar protección a los peatones en su paso por calles y avenidas, las veredas se convirtieron hoy en áreas de estacionamiento de vehículos en una modalidad denominada en batería, que en algunos casos incluso ocupa parte del pavimento.

Esta situación se da preferentemente en zonas comerciales de Asunción, donde los negocios usurpan las aceras para los rodados de sus clientes, exponiendo al peligro cada día a miles de transeúntes, quienes para seguir la marcha deben bajar a la calzada, bajo el riesgo de ser arrollados por algún automóvil.A lo largo de la avenida Eusebio Ayala la ocupación con todo tipo de máquinas es total, con el agregado de que lo que resta de vía para la gente está bloqueada irregularmente por mercaderías en exhibición para su venta.PROHIBIDOEl director de Obras Municipales de la Comuna capitalina, arquitecto Miguel Caffarena, indicó que este sistema de estacionamiento está prohibido y que cada día remiten gran cantidad de notificaciones a los propietarios de comercios para su regularización, sin el resultado esperado.“Es una mala costumbre. Se adueñan de las veredas. Rebajan los cordones, que es lo que más o menos protege a los peatones, y las convierten en una suerte de playa de estacionamiento. Estamos llenos de notificaciones y de multas aplicadas por los juzgados de faltas”, manifestó el profesional.Dijo que la ocasión que tienen para apretar a los infractores es cuando vienen a renovar sus licencias comerciales, las cuales no se les debería dar si es que no corrigen esta anomalía.Asimismo, recordó que la institución municipal tiene convenios con organizaciones que defienden los derechos de personas con discapacidad, por lo que es necesario erradicar esta práctica. “Si es un local de 30 metros de frente con autos en batería, imagínense la inseguridad para toda esa gente”, concluyó.

Asunción es un caos. Te pueden atropellar sobre la vereda. No tenemos autoridad que nos defienda.
Orlando Centurión,
peatón.

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