Después de un viaje de casi once horas, la cápsula Dragon de SpaceX, que se desacopló de la estación espacial el miércoles a las 22:20 GMT (17:20 EST), se posaba sobre el agua a las 8:41 GMT (3:41 EST), en un amerizaje perfecto sobre un océano calmado y unas excelentes condiciones marítimas.
“Welcome home, Crew-11!”, eran las palabras de bienvenida del centro de control de la NASA para los astronautas de la Crew-11, Zena Cardman y Mike Fincke, de la NASA; Kimiya Yui, de la agencia espacial japonesa JAXA, y Oleg Platonov, de la agencia espacial rusa Roscosmos, quienes han permanecido 165 días en el laboratorio orbital y 167 en el espacio.
Con la ayuda de cuatro paracaídas, la cápsula logró desacelerar y amerizar de manera segura en el océano donde un buque de recuperación esperaba para asegurar la Dragon, subirla a bordo y desembarcar a los astronautas.
Unos cuarenta minutos después de amerizar, se abrían las puertas de la cápsula y salía la tripulación. Algo débiles por el tiempo pasado en el espacio en condiciones de microgravedad, los cuatro astronautas salieron de la Dragon sonrientes y en aparentes buenas condiciones.
El primero en hacerlo, a las 9:28 GMT (4:28 EST), fue Mike Fincke, quien tras saludar a las cámaras fue tras- ladado en camilla al interior del buque donde toda la tripulación pasará un examen médico inicial rutinario. Minutos después salían Zena Cardman, Kimiya Yui y Oleg Platonov.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, dijo que la tripulación ha regresado antes de lo previsto “por precaución” y que todos ellos se encontraban “bien y con buen ánimo”. Isaacman explicó que “las condiciones médicas serias” de uno de los tripulantes ha obligado a traerlos de regreso, y que la situación exigía “los cuidados apropiados” que solo se pueden garantizar en un hospital en tierra, y aseguró que la NASA dará más información “en el momento adecuado”. EFE