“Esa acción noble no ha permitido que el imperio de nuestra Constitución y el respeto de nuestro sistema de justicia haya sido mancillado por voluntades malintencionadas y extrañas”, expresó Micheletti en la conmemoración del “Día del soldado”, en una ceremonia que se celebró en la Casa Presidencial.
“Esto no se hubiese alcanzado sino por la firme voluntad y convicción patriótica de nuestros soldados, de nuestros policías a nivel nacional”, subrayó Micheletti.
Zelaya fue detenido y enviado por los militares a Costa Rica en un avión.
El gobernante de facto destacó que hoy se conmemora el nacimiento del general Francisco Morazán (1792-1842), a quien definió como “el soldado más insigne” de Honduras.
Dijo que Morazán “es emblemático de la disciplina, del honor y la astucia militar” y que esas cualidades las equilibraba “con las virtudes cívicas de un político de ideas sociales avanzadas”.
Esas cualidades, según Micheletti, le permitieron a Morazán “ser libertador de un pueblo, al promover la vigencia de libertades democráticas y personales que el coloniaje mantenía avasalladas”.
“Hoy sentimos que su espíritu libertador y defensor de los pueblos sigue vivo en el alma de cada uno de ustedes, soldados de Honduras”, enfatizó.
Agregó que este año se ha revivido una gesta libertadora, una acción valerosa que ha permitido que sigan flameando los estandartes de la democracia, la paz, la justicia y la independencia de Honduras.
“Esa acción noble (el golpe) no ha permitido que el imperio de nuestra Constitución y el respeto de nuestro sistema de justicia haya sido mancillado por voluntades malintencionadas y extrañas”, expresó Micheletti.
También elogió a los soldados y policías por su “firme voluntad y convicción patriótica”, y dijo que “hoy ha quedado escrita en la historia una nueva página de gloria y de agradecimiento para todos los que abrazan la carrera de las armas”.
“Una deuda de honor de un pueblo, porque si no fuera por ustedes el testimonio sería diferente y seguramente triste y oscuro en este día”, indicó Micheletti, cuyo gobierno no es reconocido por la comunidad internacional.
“Hoy quiero expresarles con mi corazón abierto, con la sinceridad más elevada, el inmenso orgullo, honor y satisfacción que Dios y las leyes de mi país me han dado: ser presidente de la República y comandante general de las Fuerzas Armadas”, recalcó.
Los soldados han sido “testigos históricos de un acontecimiento de justicia que seguramente será recordado por nuestras futuras generaciones”, manifestó.
“Lleve cada soldado, cada uno de ustedes en su corazón el gafete más honroso por el agradecimiento del pueblo y la satisfacción de una misión cumplida; la patria les reitera a todos y todas su agradecimiento imperecedero”, apostilló. EFE