13 jul 2026

Más de 100.000 personas salen a la calle en Francia

AFP, EFE y REUTERS

Rechazo.  La ciudadanía francesa expresó su condena al atentado en París y lo demostró copando las calles de toda Francia.

Rechazo. La ciudadanía francesa expresó su condena al atentado en París y lo demostró copando las calles de toda Francia.

PARÍS - FRANCIA

Más de 100.000 personas se concentraron en toda Francia anoche para rendir homenaje a las víctimas del sangriento atentado contra el semanario Charlie Hebdo.

En París, 35.000 personas acudieron a la céntrica plaza de la República, no lejos de la sede de Charlie Hebdo, según la policía. Muchos portaban una pegatina negra donde podía leerse “Je suis Charlie” (Yo soy Charlie), un lema de solidaridad con las 12 víctimas mortales del ataque.

Los manifestantes eran entre 13.000 y 15.000 en Rennes, entre 10.000 y 15.000 en Toulouse y unos 7.000 en Marsella, según las cifras policiales. Miles de personas se concentraron igualmente en ciudades de toda Europa, como Berlín, Bruselas, Madrid o Londres.

homenaje en las calles. “Era mi periódico, lo compraba regularmente y, aunque no conocía a sus periodistas, los consideraba mi familia, eran gente única y hoy tengo la impresión de haber perdido una parte de mí”, dijo Mariannne Carpentier, una joven conmocionada que apenas acertaba a sostener el último ejemplar de la revista satírica.

Bajo la legendaria Marianne –la figura femenina símbolo de los valores de la República Francesa y cuya estatua domina la plaza– una treintena de velas iluminaba el improvisado memorial levantado por los ciudadanos.

En medio de un respetuoso silencio –apenas roto por algún aplauso o una sirena lejana– los llamamientos a la libertad de expresión se sucedían en las conversaciones de los millares de ciudadanos anónimos que, desafiando al frío de París, se congregaban en torno al monumento.

“Francia fue herida en su identidad más profunda, la noción de laicismo, de libertad de prensa, que casi es una invención francesa, y estamos dispuestos a morir por ella”, declaró el periodista del canal público France 2 Christophe Kulikowski.

Para este veterano profesional de la televisión, los periodistas son “testigos de una época y Charlie Hebdo era un medio que contaba la suya, que combatía por sus ideas y cuyos trabajadores han muerto por una libertad de expresión que es también la del pueblo francés”.

Con una vela entre las manos, Sasha, un estudiante de arte, indicó que lo fundamental ahora es evitar la “amalgama entre quienes cometieron el atentado y todos los musulmanes de Francia”. A su lado asentían Élodie y Fabrice Castaigne, un matrimonio vecino del distrito XI de París, el barrio en el que está la redacción de Charlie Hebdo, que se confesaba “petrificado, víctima de una pesadilla”. En la plaza –sumida en el silencio– resonó de pronto el grito unánime de “Je suis Charlie”.