Libertad perdió categóricamente ante Boca Juniors por 4-2 y quedó afuera de la Copa Conmebol Libertadores, una cachetada de categoría que el equipo argentino le dio a los repolleros y que deberá servir de autocrítica.
Es que el Gumarelo, con sus millonarios refuerzos, nunca pudo a estar a nivel de Boca, que con sus individualidades, intermitentes en cuanto a juego, marcó diferencias notables.
Con el gol de Tacuara Cardozo tras los 10 primeros minutos de juego parecía que la remontada era posible. Más aún mirando la endeble defensa xeneixe, que era permeable siempre.
Pero el ataque liberteño extrañó mucho a Antonio Bareiro, que no estuvo enfocado, y solamente dependió de arranques de Tacuara, el joven Iván Franco que es una gran promesa y la recuperación del uruguayo Arévalo Ríos.
Otro ritmo. Pareció que Boca Juniors jugaba a especular, y cuando podía presionar, se llevaría por delante a su rival.
Fue así. Gago, Pavón, Zárate y Benedetto hicieron su juego, encontrando huecos en cada oportunidad que pudieron hacer daño en la resistencia repollera.
La falta de movilidad en la defensa gumarela fue clave, porque en velocidad y precisión, Boca siempre fue más y ahí radicó la diferencia tan abultada en el marcador.