El camarista Emiliano Rolón, acompañado de otros magistrados, presentaron un proyecto de ley que define el concepto de ministro de la Corte Suprema de Justicia.
Plantean que cuando asumen las funciones de los ministros, ya sea por inhibición, recusación o ausencia, tienen que ser sometidos a juicio político y no ser juzgados por el (JEM) Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.
Rolón justamente está en esta situación luego del fallo que firmó junto a Arnaldo Martínez Prieto en torno a los presos del caso Curuguaty.
“No me pongo a examinar deficiencias o actitudes de otras instituciones”, refirió Rolón sobre la acusación fiscal.
“Si me dan a juzgar a través de unas reglas del debido proceso a unas personas y no me traen evidencia, pues entonces es nula la posibilidad de condena”, remarcó Rolón.
Recientemente por tomar esa decisión asumiendo funciones como ministro de la Corte junto a Martínez Prieto, a pedido de la propia fiscala general, Sandra Quiñónez, serán enjuiciados por el Jurado.
“Impropiamente nos envían al Jurado”, cuestionó. “Cuando se nos vienen expedientes por inhibición ya no vamos a aceptar si es que no tenemos ese tipo de protección”, advirtió.
“Solamente los camaristas de la capital tenemos ese problema. En ninguna otra zona del país tenemos inconvenientes”, remarcó.
“Un gran porcentaje de la tarea de la Corte la hacemos nosotros, pero como son temas muy delicados y hay que abordarlos, nos vamos al Jurado como siempre”, manifestó ante los periodistas.
CURUGUATY. Rolón indicó que confía en el sistema, en torno a su enjuiciamiento en el Jurado, a pesar de que Martínez Prieto no fue muy auspicioso en torno al tema.
“No tengo temor a ser investigado. No tengo ningún problema con mi manejo institucional. Siempre dí la cara, siempre respondí a cada interrogante”, refirió.
“Si nosotros llegamos a atender ese tipo de conflicto, lo hicimos en calidad de Corte no en calidad de miembros de Segunda Instancia. Es más, la Segunda Instancia ya se expidió”, refirió en torno al fallo sobre Curuguaty.
“Si se hace, aunque sea diez veces (el juicio) y tenemos una deficiencia investigativa que es categórica (...) sería un absurdo. La ausencia de pruebas hace que por lo menos en este juzgamiento no se les pueda aplicar sanción”, se ratificó sobre lo que fue su fallo.
“El Poder Judicial no se inmiscuye en ninguna investigación, simplemente examina las evidencias que traen y en base a eso se los condena o absuelve”, explicó.