Ante las persistentes lluvias que afectan a gran parte del territorio nacional y los desafíos que estas condiciones representan para la producción agrícola, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) fortaleció su apoyo al sector hortícola mediante la elaboración y difusión de tres manuales técnicos orientados al manejo de los cultivos de tomate y pimiento bajo condiciones climáticas adversas.
Los materiales fueron desarrollados por la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), a través del especialista en fitosanidad, nutrición y producción hortícola, ingeniero agrónomo Édgar Darío Frutos Chávez, con el objetivo de proporcionar herramientas prácticas a productores, técnicos de campo y extensionistas para enfrentar los efectos de fenómenos climáticos asociados a eventos como El Niño.
Según el MAG, las recomendaciones responden a escenarios caracterizados por precipitaciones abundantes, elevados niveles de humedad relativa y prolongados periodos de nubosidad, factores que incrementan los riesgos sanitarios y reducen el potencial productivo de los principales rubros hortícolas del país.
Los manuales incluyen orientaciones sobre preparación de suelo, implementación de sistemas de drenaje, manejo adecuado de la humedad, nutrición balanceada de los cultivos, aplicación de tratamientos preventivos, control de vectores y monitoreo permanente de las parcelas productivas.
Asimismo, contienen recomendaciones específicas para la prevención y el control de enfermedades fúngicas, bacterianas y virales, además de estrategias destinadas a minimizar las pérdidas ocasionadas por el exceso de humedad y otras condiciones climáticas desfavorables.
La cartera agropecuaria destacó que esta iniciativa forma parte de las acciones impulsadas para fortalecer la capacidad de respuesta de los productores ante escenarios de riesgo climático, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles, basadas en criterios técnicos y adaptadas a las condiciones productivas del Paraguay.
Con la elaboración de estos materiales, el MAG reafirma su compromiso con el acompañamiento permanente al sector productivo, poniendo a disposición herramientas de capacitación y consulta que contribuyen a mejorar la competitividad, la resiliencia de los sistemas de producción y la seguridad alimentaria nacional.