10 mar. 2026

Madre reclama investigar crimen

María Rosa Virginia Báez, madre del fallecido Arsenio Joel Barrios, se quejó de que su hijo tuvo serias complicaciones de salud a raíz del incendio del Panchito López. Alegó que perdió un pulmón y estuvo internado. Después, lo llevaron al penal, donde lo mató un recluso apodado “Lágrimas”.
Culpó al director actual Teófilo Báez por la falta de atención médica que mereció. Alegó que lo trasladaron a un centro médico donde estuvo internado un mes y medio. Dijo que supuestamente porque ingirió bebidas alcohólicas, lo llevaron de nuevo a Tacumbú, sin siquiera el alta médica, y allí lo mató otro recluso. Acotó que el caso ni siquiera es investigado.
Denunció que Barrios tuvo amenazas de muerte de parte del celador Luis Gutiérrez, quien le dijo que “sí o sí” le iban a matar, lo que finalmente se cumplió. Comentó que su hijo había tenido problemas con el hermano del guardiacárcel.
María Báez explicó que Barrios había ido preso la última vez más por sus antecedentes que por otra cosa. “Se derrumbó una casilla policial y lo culparon a él por lo que lo llevaron detenido”, alegó.
También denunció que, al llegar, Gutiérrez le torturó, y cuando ella se quejó, éste afirmó que su hijo tuvo problemas con el hermano. Acotó que desde Tacumbú le pidieron que comprara dos tarjetas de celular de 35 mil guaraníes, para que no lo llevaran al calabozo.
Finalmente dijo: “Quiero preguntarle a Teófilo Báez (director del penal), ¿qué opina si a su hijo se le envía en un cajón que ni siquiera un perro se merece...?”