El mandatario será así el principal encargado del gabinete social. Se habla de que hay molestias contra López Perito, quien es uno de sus principales colaboradores.
El propio ex director de la entidad binacional recientemente destituido, Carlos Cardozo, admitió que López Perito autorizaba y canalizaba los pedidos de ayuda.
A modo de ejemplo, llamativamente Lugo había visitado a la nueva directora de Yacyretá, Elba Recalde, a quien habría dado algunas instrucciones para apuntalar los proyectos sociales en Encarnación, sin la presencia de López Perito.
En los pasillos de Palacio de Gobierno lo que más se comenta fue que el gran perdedor con estos cambios en las binacionales es López Perito, sobre todo en Yacyretá, de donde fue destituido su ahijado político.
A eso se le agrega la decisión presidencial de quitarle el manejo exclusivo de los proyectos sociales en la entidad binacional paraguayo-argentina.
Los entretelones que se manejan en torno al veto que el mandatario le da ahora a López Perito es que este, a sus espaldas, estaba montando su propio equipo político denominado 20 de Abril.
Se menciona como sus asesores a Roberto Paredes, ex consejero de la EBY, y al mismo ex director Carlos Cardozo.
Dentro del movimiento se iba aglutinando gente molesta que había salido del Partido Tekojoja y algunos referentes de la Iglesia.
Como gancho para captar adeptos corrió la propaganda de que el proyecto político gozaba de la bendición de Lugo, por lo que muchos se acercaban con la esperanza de conseguir cargos. La principal fuente de financiamiento, de acuerdo con los datos, era la EBY, a través de los proyectos sociales manejados por López Perito.
El secretario general de la Presidencia, llamativamente, no había participado del acto de firma de un acuerdo entre varios sectores de izquierda con miras a las elecciones municipales.
López Perito nunca ocultó su intención de crear un propio partido con la excusa de apuntalar al Gobierno y que le sirva de respaldo. Al final, lo hizo a espaldas de Lugo.