16 jun. 2026

Los violentos de siempre

La violencia otra vez se hizo presente, tras la disputa del clásico entre Cerro Porteño y Olimpia, en donde empataron 2 a 2 en La Nueva Olla de Barrio Obrero.

El hecho más importante, en donde estuvieron involucrados barras bravas de ambos elencos, se registró sobre las calles Brasil y 25 de Mayo, del centro de Asunción. Agentes del grupo Lince y GEO se encontraban realizando una guardia en la esquina de las citadas calles, cuando en un momento dado los barras bravas descendieron de unos seis buses y atacaron a los oficiales, quienes resultaron heridos tras la trifulca. El suboficial ayudante Carlos Ramírez resultó herido en la cara por una piedra.

Antes en el estadio, durante el desarrollo del compromiso, integrantes de la hinchada de Cerro Porteño comenzaron una batalla campal entre ellos mismos en las galerías del estadio, pero luego de unos minutos se apaciguaron los ánimos en zona de Gradería Norte.

El compromiso entre Cerro y Olimpia albergó a un poco más de 29.000 espectadores, entre ellos 1.300 de la parcialidad visitante, y si bien en la previa los controles fueron efectivos, otra vez tras concluir el compromiso, la dotación policial no dio abasto para cubrir la amplia zona de desplazamiento de los violentos, que a pesar de contra con restricción para acudir a los estadios, siguen apareciendo en cantidad importante.

Tierra de nadie se convirtió la zona céntrica en donde se impone la ley de más fuerte o el más agresivo, que expone al peligro a los transeúntes como también a comercios de la zona, sumada a las múltiples denuncias de robos y hurtos que se producen en la zona de Barrio Obrero, controlada por los maleantes disfrazado de hinchas.