La tradicional “Bajada de Reyes” se representa en Lima desde hace 27 años a cargo de la Policía montada peruana, cuyos agentes custodian a Melchor, Gaspar y Baltasar en su recorrido por los lugares más emblemáticos y visitados del centro de la capital peruana.
Los Reyes Magos, interpretados por los policías Franklin Pizarro, Juan Polo y Paulo Villajaime, partieron desde el cuartel Potao, ubicado en el distrito del Rímac, para dirigirse a asilos y albergues en un desfile que los llevó por las plazas, iglesias y los edificios institucionales del centro de Lima.
Su primera parada fue el asilo Canévaro, donde visitaron al grupo de ancianos que reside en este local, para más tarde dirigirse al Nacimiento del Niño de Jesús en la iglesia de los Desamparados de Lima.
El acto central del desfile se realizó en la plaza de Armas, frente al Palacio de Gobierno y la Municipalidad de Lima, donde representaron su ofrenda de oro, incienso y mirra ante el Nacimiento del niño Jesús, ubicado en el edificio municipal.
A su entrada a la Municipalidad, el rey Gaspar declaró a la prensa que sus deseos para el año 2015 son “la unión, el trabajo, la armonía, la tranquilidad y la paz”.
Los Reyes Magos fueron recibidos en la Municipalidad de Lima por el flamante alcalde Luis Castañeda, quien los condujo hasta la figura del niño Jesús, ubicada en uno de los balcones del edificio.
Los Reyes Magos escucharon seguidamente los villancicos entonados por un grupo de niños de la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles del Rímac, uno de ellos cantado en lengua quechua.
Antes de marcharse rumbo al Congreso de Perú, Melchor, Gaspar y Baltasar entregaron dulces y juguetes a los niños que habían llegado a la Municipalidad de Lima para conocerlos.
Los tres Reyes Magos fueron recibidos posteriormente en el Congreso por su presidenta, Ana María Solórzano, cuyo deseo para sus eminencias fue “que todos los peruanos tengan un buen año”.
El comandante de Policía Montada de Perú, Juan Carlos Valle, explicó que la misión de los Reyes Magos en Lima es transmitir la misma paz que ellos recibieron cuando visitaron al niño Jesús “en el humilde pesebre de Belén”.
La “Bajada de Reyes” también se representó en otras ciudades principales de Perú como Trujillo y Arequipa, donde los Reyes Magos ofrecieron una chocolatada, bebida tradicional en las Navidades de Perú, para unas 2.000 personas.