ENCARNACIÓN
El distrito de Mayor Otaño, Departamento de Itapúa, es conocido como la Capital de la Naranja. Se estima que existen unos 2.000 productores, con un volumen de producción de unos 10 millones de kilos de forma anual. Sin embargo, los productores no cuentan con asistencia técnica ni crediticia para elevar la calidad de la producción.
Además de los problemas básicos, ahora se suman las enfermedades que atacan a las plantas, incluso lle-gan a secarlas y con ello disminuye la cantidad de la producción en la zona, por lo que urgen mayor apoyo para continuar con la labor productiva.
“Muchas enfermedades atacan a los naranjales. Necesitamos imperiosamente una asistencia técnica a través del Ministerio de Agricultura para que nos haga el acompañamiento, porque no le hacemos ningún tratamiento a las plantas por desconocimiento técnico y este es el momento en que el Senave (Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas) habla de otras enfermedades que ingresan a la región, por eso tenemos que hacer los cuidados intensivos, caso contrario, esto se echará a perder”, destacó Alberto Miranda, productor de naranja de Mayor Otaño.
“Nuestra producción la comercializamos a empresas de la zona y otros puntos del país, Asunción principalmente. Tenemos que decir que no se vende todo, hay un excedente de producción que termina perdiéndose en las fincas por falta de mercado. Esta situación perjudica bastante a los productores”, aseguró Miranda.
Uno de los factores que influye negativamente en la producción local de naranja es el contrabando desde países vecinos como Argentina y Brasil. Ante esta situación, la producción local no se logra comercializar en su totalidad y genera problemas para el ingreso económico de las familias que se dedican en este rubro.
“Hace falta más apoyo, carecemos del respaldo del Ministerio de Agricultura. Estamos huérfanos de asistencia, las autoridades deben aplicar políticas de asistencia en el área de citricultura”, explicó el productor.
EFECTO NEGATIVO. Otro problema con que tropiezan los productores de naranja es la falta de camino de todo tiempo.
Muchas veces las cargas se pierden a causa de las lluvias, porque los únicos accesos se vuelven intransitables y la producción no puede ser trasladada para ser comercializada en los mercados regionales y nacionales.