06 may. 2026

“Los narcotraficantes pueden tomar el poder por vías democráticas”

Tener de su lado a los encargados de reprimirlos, financiar campañas políticas, lavar dinero a través del negocio inmobiliario y la construcción de rascacielos y hoteles, todos son señales de un floreciente narcotráfico, dice el experto.

Contundente.   “El narcotráfico es por excelencia un negocio que tiene que ver con territorios”, afirma Édgar Gutiérrez.

Contundente. “El narcotráfico es por excelencia un negocio que tiene que ver con territorios”, afirma Édgar Gutiérrez.

Por Susana Oviedo

soviedo@uhora.com.py

Droga, crimen y Estado en América Latina se titula el libro que acaba de escribir Édgar Gutiérrez, analista político, director de la revista Análisis de Guatemala. Estuvo en Asunción el viernes como expositor del foro Diálogos suramericanos sobre drogas, realizado a iniciativa de varias oenegés, el Ministerio de Salud y la Secretaría Nacional de Control de Adicciones. En esta segunda parte de la entrevista con ÚH, Gutiérrez explica los mecanismos de protección que activa el narcotráfico y cómo blanquea las ganancias producto del ilícito.

–¿Qué elementos de un país hacen propicia la cooptación de un Estado por poderes fácticos, entre ellos, el narcotráfico?

–Primero debemos entender que el narcotráfico es básicamente una empresa de ilícitos. Entonces ¿qué es lo que buscan los narcotraficantes? Un clima de protección para llevar sin mayores riesgos su negocio.

Por eso, tratándose de una actividad ilícita, los narcotraficantes normalmente van a buscar sobornar y tener de su lado a las autoridades que están encargadas de reprimirlos.

El narcotráfico es por excelencia un negocio que tiene que ver con territorios. Entonces, a los narcotraficantes no necesariamente les interese en primera instancia tener vínculos o infiltrados en el poder central, sino en determinadas áreas del gobierno.

–¿Cuáles?

–Principalmente las manifestaciones del Estado a nivel local: los policías y si son zonas de fronteras, el ejército; luego fiscales y jueces. Ellos les garantizan que sus negocios puedan llevarse a cabo bien.

Cuando su negocio va creciendo y son más visibles, y las ganancias son más grandes, ya pueden buscar protección a nivel nacional.

–¿Cómo hacen eso?

–Puede ser a través del patrocinio de diputados y accesos a quienes determinan las rotaciones de policías, jueces y fiscales. Esto, porque si ellos ya tienen reclutados a ciertos agentes en su localidad, pues no van a querer que los quiten, porque se les hará más complicado el negocio. Tienen que reiniciar el proceso de cooptación.

Así se va tejiendo entonces una serie de relaciones. En un principio, puede ser que el narcotráfico caiga en un terreno inhóspito para ellos, pero es una suerte de primera etapa, llamémosle depredadora. Esta va evolucionando y al punto que se vuelve una relación simbiótica con el Estado.

El Estado ya no puede vivir sin el dinero de los narcotraficantes, ni estos sin la protección de alto nivel del Estado.

–Se necesitan el uno al otro...

–Así es. Son parte de un mismo negocio, ya es muy difícil distinguir dónde termina la autoridad del Estado y comienza el poder del narcotráfico. Es más, en Guatemala tenemos la seria sospecha, conforme a investigaciones, que hace 4 años elegimos a un presidente que formaba parte de una estructura de narcotráfico y de lavado de dinero, que ahora está siendo procesado (por Otto Pérez Molina).

Entonces, en primera instancia, hay una búsqueda de protección; luego puede haber una sociedad en la que distribuyen ganancias, y después pueden hasta tomar el control del poder a través de vías democráticas.

–¿De qué depende la rapidez para desarrollar ese proceso de llegar incluso al poder central?

–Tiene que ver con el tamaño de la organización. Algunas abarcan territorios completos. Tiene que ver también con la manera cómo lavan el dinero, cómo blanquean sus ganancias. Tiene que ver además con la impunidad, y aquí incluyo la autocensura de los medios, como consecuencia del temor sembrado.

–¿Hay complicidad del sector financiero para el lavado de dinero que precisan hacer los narcotraficantes para blanquear sus activos?

–El negocio del narcotráfico ha estado dejando mayores cantidades de ganancia en los países productores y de tránsito. Esto plantea qué hacer con ese dinero.

Hay varias formas de ganar el dinero. Ya no es como hace 20-30 años en que el narcotraficante iba con un saco de dinero al banco y los depositaba. Se han sofisticado mucho los controles, pero el crimen siempre va adelante.

A veces, los bancos sospechan algo, pero como es un negocio, callan. Otras veces, denuncian, porque si no reportan cuando hay algo sospechoso, los pueden multar. Pero no pasa nada.

El lavado ahora es un negocio trasnacional. Así llega un supuesto empresario y dice quiero hacer una transferencia a mi sucursal en Panamá, que a su vez ha pedido unos productos a su casa matriz en Alabama. Cuando hablan de Alabama, dice el banquero: Ah, Estados Unidos, entonces es legal, porque se supone que en este país son mayores los controles.

Pero el informe de la OEA dice que el 60% de las ganancias de la cocaína se queda en Estados Unidos.

Ellos también tienen su forma de hacerse la vista gorda, porque es mucho dinero y ha generado ya toda una economía política. Pero los bancos no son los únicos mecanismos de lavado.

–¿Cuáles son los otros?

–Nosotros hemos detectado estos: compra de tierras (fincas de ganado, estancias, haciendas). Ahí sí llegan con la plata en efectivo y lo hacen de manera coactiva. Obligan a los propietarios a venderlos.

Lavan a través de negocios inmobiliarios. De pronto, vemos que en nuestras ciudades que eran planas se multiplican los rascacielos. Uno pasa de noche, y los ve todo oscuro, no los habita nadie. Bienes muebles y bienes inmuebles.

Otro gran mecanismo de lavado son los espectáculos, organizan conciertos de artistas muy famosos. También los hoteles.

En Guatemala, por ejemplo, de pronto en provincias pobres comenzaron a crecer los hoteles y balnearios.

También pequeñas cooperativas a las que se les autorizan operaciones financieras, sin ser entes financieros supervisados. Son muy creativos para lavar.