La nueva propuesta teatral, de Mariana de Althaus, está protagonizada por actores jóvenes como Luis Gutiérrez, Joaquín Serrano, Vanessa Encina Gotzl, Sonia Moura, Eduardo Núñez, Marcelo Acosta, Natalia Sosa y Fátima Fernández Mercado, quien asegura que de la obra “se puede rescatar que no siempre puede irnos de la mejor manera, pero que siempre tenemos dos opciones: rendirnos ante ella o enfrentarla y seguir adelante”.
La historia trata sobre Gabriel, un artista plástico que invita a sus amigos a su departamento para festejar su cumpleaños. Cuando llegan y descubren que se suicidó, disparándose en la cabeza con una pistola, empiezan a recordar momentos y encontrar motivos por los cuales sentirse culpables.
“Todos los personajes toman el hecho de una manera distinta; algunos huyen de la realidad a través del alcohol y las drogas, otros se sumen en la depresión, y otros deciden enfrentarlo con la cabeza fría y la mirada puesta en un mañana mejor”, agrega Fátima, quien interpreta a Sofi, la amante del protagonista.
“Ella es tranquila, muy ‘sensiblona’, llora todo el tiempo y está perdidamente enamorada de un hombre que no la ama. Tuve que sacarme todo el chip de Fati de la cabeza para poder encarnarla a ella”, confiesa la actriz, acentuando la idea de que su personaje es “sumamente diferente” a su persona.
De todas las interpretaciones, Fátima destaca la de Natalia Sosa. “Es la mejor amiga del fallecido, pero tiene muchísimos conflictos internos; se droga demasiado, es muy masculina en su forma de hablar y moverse, pero aun así se considera una mujer, y aprendió a sobrevivir en un ambiente jodido”.
Con esta obra, según Fátima, se desea transmitir una realidad presente en muchas familias y grupos de amigos. “El coraje, la amistad verdadera, el amor y la esperanza, incluso en las peores situaciones, los momentos tensos son aliviados con gotas de humor”.
Para la actriz, los desafíos en la actuación son constantes “porque implican un total abandono y al mismo tiempo una fuerte introspección para poder imaginarnos qué haríamos todo el tiempo”.
Pero a pesar de todo, con el tiempo fue tomando la iniciativa, y una vez que la directora la llamó y le propuso la idea de hacer un drama, ella aceptó sin pensarlo dos veces.
“Generalmente me llaman para hacer comedia, y fue así que cuando Nati Sosa me llamó y me dijo “Fati, quiero verte haciendo drama” yo le dije “Ok Nati” porque me pareció desafiante poder realizar un trabajo así”, recuerda.
Una vez que se puso en los zapatos del personaje, afirma que debió despojarse de “mil actitudes” suyas, “y en vez de responder enojada como lo haría Fati” empezó a responder “triste y calmada como es Sofi”.
Fátima también habla sobre su carrera como actriz. “Yo lo hago desde los 12 años, este año cumplo una década de formación en teatro, y puedo decir que aún sigo aprendiendo nuevas cosas”.
Defiende la difusión de la educación teatral porque mejora el vocabulario de las personas y su conocimiento cultural, además de mejorar la manera en que se expresan diariamente.
“Puede aportar muchísimo a la cultura, ya que el teatro es el reflejo de su sociedad, y se puede concientizar sobre la realidad del país”, opina la joven actriz.. “Uno nace con el don de expresarse, pero también debe formarse”.
La obra se estrena este sábado y domingo en el Teatro Municipal (Pdte. Franco e/ Chile y Alberdi), a las 21.00 y 20.00, respectivamente. Las funciones continuarán los días 12, 13, 25 y 27 de abril, y la última se realizará el 4 de mayo. Las entradas cuestan G. 40.000, en venta en la boletería del teatro.