Por Marisol Ramírez
mramirez@uhora.com.py
A la par que avanza la tecnología y medios de comunicación, también crece la circulación de textos sobre cómo mejorar la calidad de vida desde la introspección. Para muchos, estas fórmulas y soluciones se encuentran en los libros de autoayuda, que se convirtieron en un fenómeno de ventas en librerías, en las últimas dos décadas.
“El ser humano busca siempre un referente externo de lo que le pasa. El libro de autoayuda es una producción cultural, y si está bien escrito es de mucha utilidad, porque instruye, orienta, hace compañía”, reflexiona el psiquiatra y psicoanalista Humberto Gobbi (Clarin.com).
Para Emigdio Arce (profearce.com), conferencista de temas sobre el poder de la mente este tipo de lectura “abre la mente a la información precisa para el cambio. Es un gran antídoto contra la ignorancia y el ego, que en general son los que nos hacen decir que algo no se puede hacer, por prejuicio”.
Arce considera que los libros de autoayuda rompen paradigmas y además, colocan al alcance de cualquier persona, “las herramientas que ya están en ellas mismas, y su lectura las hace más visibles. La potencialidad de ser y hacer están siempre presentes en todos, pero a veces la mente está cerrada e impide ver, por eso se sufre, por ignorar cómo se puede salir adelante”.
Arce explica que la diferencia entre un libro científico y un libro de autoayuda está simplemente en qué estudia cada uno. “El de ciencia estudia la estructura externa y el otro la interna del ser humano. El libro de autoayuda te muestra lo que sos en tu interior, invita a hacer una introspección intelectual”, dice.
Entre los que señala como los más reconocidos de una larga lista de títulos vendidos del género señala, El poder infinito de la mente, de Lauro Trevisan. “El único libro en el Paraguay que tuvo 4 ediciones (en la década de 1990)”, Metafisica 4 en 1, de Conny Méndez, Dios me habló, de Eileen Caddy, Padre Rico Padre Pobre, de Robert Kiyosaki y Juan Salvador Gaviota, Richard Bach.
SON RESPUESTAS. Para la terapeuta Diana Lima, sicóloga, máster y trainer en PNL, a través de la lectura de libros de autoayuda la persona da un primer paso de aceptación acerca de que algo no está bien en su vida. “La comunicación escrita tanto en libros, notas, o comentarios (como en redes) es hoy moneda corriente para encontrar respuestas a lo que ocurre en la persona, en sus pensamientos, emociones, sensaciones o sentimientos. Esta comunicación se encarga de decir; hacé esto o dejá de hacer aquello”, aclara.
Para la profesional, estos materiales son la oportunidad de consumir lectura distinta a la tragedia, el drama y la sátira, “aprenden también así a cómo pensar, hablar, emocionarse para vivir mejor. Si a esto acompaña una observación clínica, a cargo de un terapeuta, y se acepta su intervención apropiada, el resultado será aún mejor para el usuario”, agrega.
VISIÓN DE EDITOR. A su vez, el editor Pablo Burián, director de El Lector, cuenta que los libros de autoayuda conforman un gran porcentaje en librerías de todo el mundo. “En El Lector, diría que tenemos un 30% entre todas las opciones a la venta. Hay muchos autores y tipos de libros de autoayuda, y todos se venden muy bien. En esta literatura se encuentran respuestas que ya están en uno mismo, y estos materiales ayudan a llegar a ellas, pero se debe practicar”, sostiene.