Una noche para el olvido, la peor jornada del Franjeado en la era Jubero. El Decano llegaba a este juego tras nueve victorias consecutivas, el entrenador Fernando Jubero sorprendió con siete cambios y eso terminó influyendo en el pobre juego que mostró su equipo.
Y eso que en el arranque, Olimpia asfixió a Libertad con la presión, no lo dejó salir, recuperaba rápido el balón y se puso adelante en el marcador con el golazo de Torres.
¿Y después? A partir de ahí, sopresivamente, el juego fue otro. El Gumarelo, comandado por Sergio Aquino y apoyado por Moreira y Bareiro por derecha, Vergara y Medina por izquierda, creció en su juego.
El local se posicionó mejor en el terreno de juego, copó fácilmente los espacios y producto a su buen juego colectivo, y a los errores defensivos de Olimpia, llegó a los goles. Leiva en dos ocasiones y Aquino, tras un penal que no fue, le dieron su cuarto triunfo al hilo.
sin respuesta. Olimpia no fue ni la sombra del equipo que venía emocionando a sus hinchas. Los cambios que introdujo Jubero dejaron en evidencia el bajo rendimiento de algunos como Luis Caballero y Ariel Núñez arriba. Y en el medio sector, la lentitud de Paniagua y Pitoni fue un regalo para los Gumarelos.
Como equipo, el Decano estuvo partido y esparcido como piezas de rompecabezas. Solo llevó peligro con pelotas paradas y la rebeldía de alguno que otro, que trató de dar batalla impulsado por la vergüenza futbolística.
Los dirigidos por Roberto Torres terminaron el juego con inteligencia, ocupando todos los espacios y sumando tres puntos vitales. Se vienen cinco fechas electrizantes.