12 abr. 2026

Leer y meditar el evangelio

Hoy meditamos el evangelio según San Juan 14, 1-6.

Para leer y meditar el santo evangelio con fruto debemos hacerlo con fe, sabiendo que contiene la verdad salvadora, sin error alguno, y también con piedad y santidad de vida. …No se ama sino aquello que se conoce bien. Por eso es necesario que tengamos la vida de Cristo “en la cabeza y en el corazón, de modo que, en cualquier momento, sin necesidad de ningún libro, cerrando los ojos, podamos contemplarla como en una película; de forma que, en las diversas situaciones de nuestra conducta, acudan a la memoria las palabras y los hechos del Señor”.

El papa Francisco, a propósito del evangelio de hoy, dijo: “Orar, celebrar, imitar a Jesús: son las tres ‘puertas’ –que hay que abrir para encontrar ‘el camino, para ir hacia la verdad y la vida’–…Después de haber recordado que la reflexión precedente se había centrado en el hecho de que ‘la vida cristiana es siempre seguir el camino y no ir solos’, siempre ‘en la Iglesia, en el pueblo de Dios’, el obispo de Roma hizo notar cómo en las lecturas de la liturgia del día –tomadas de los Hechos de los apóstoles (13, 26-33) y del evangelio de san Juan (14, 1-6)– es Jesús mismo quien nos dice ‘que él es el camino: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Todo. Yo te doy la vida, yo me manifiesto como verdad y si tú vienes conmigo, soy el camino’’”.

He aquí entonces que para conocer a quien se presenta como “camino, verdad y vida”, es necesario ponerse “en camino”. Es más, según el papa Francisco “el conocimiento de Jesús es el trabajo más importante de nuestra vida”. También porque conociéndole se llega a conocer al Padre.

Pero, se preguntó el Pontífice, “¿cómo podemos conocer a Jesús?”. Con quienes responden que “se debe estudiar mucho” el obispo de Roma dijo estar de acuerdo e invitó a “estudiar el catecismo: un hermoso libro, el Catecismo de la Iglesia Católica, debemos estudiarlo”… De aquí la indicación de las tres puertas que hay que abrir para “conocer a Jesús”. Deteniéndose en la primera –orar– el Pontífice reafirmó que “el estudio sin la oración no sirve. Los grandes teólogos hacen teología de rodillas”. Si, “con el estudio nos acercamos un poco, sin la oración jamás conoceremos a Jesús”…

(Del libro Hablar con Dios, de Francisco Fernández Carvajal, y https://w2.vatican.va).