Al parecer, muchos funcionarios solo demuestran creatividad para encontrar excusas para faltar al lugar de trabajo.
Morderse la lengua, quedar preso dentro de la casa porque alguien cerró las puertas y las ventas, un súbito arranque de depresión después de la derrota del club de fútbol, son algunas de las disculpas más inusuales o absurdas, publica veja.com.br
Estos datos son el resultado de una investigación realizada en los Estados Unidos por la empresa de reclutamiento y selección Career Builder.
Se encuestó a 3.484 funcionarios de compañías de diferentes sectores, además de 2.099 gerentes de recursos humanos, quienes son los que reciben usualmente las excusas.
Un tercio de los entrevistados reveló que, en 2012, inventó al menos una vez una enfermedad para ausentarse.
Del otro lado de la balanza, el 30 por ciento de los empleadores indican que las “enfermedades” aumentan en vísperas de los feriados. Otro 19% dice que diciembre es el mes que más empleados faltan, alegando problemas de salud.
Las excusas más absurdas
- Resaca deportiva: “Mi equipo perdió y necesita el lunes para recuperarme”
- Accidente bucal: “Me mordí la lengua y no podía hablar”.
- Amenaza de la naturaleza: “Un enjambre de abejas no me dejó entrar al auto”.
- Ataque de furia: “Estaba muy nervioso”.
- Accidente bucal II: “Mi diente postizo voló por la ventana mientras manejaba”.
- Prisión domiciliaria: “Alguien bloqueó la puerta de mi casa para que yo no pueda salir”.
- Caso policial: “Recibí una llamada de amenaza y me tomé el día para hacer la denuncia ante la policía”
- Síndrome de papa Noel: “Necesita más tiempo para terminar las compras”.
- Pérdida de geolocalización: “Me perdí y terminé en otro lugar”.
- Ropero muy grande: “No sabía qué ponerme para ir a trabajar”.