08 abr. 2026

La visita

Por Brigitte Colmán - bcolman@uhora.com.py

brigitte colman

Ya está prácticamente todo listo para la visita del Papa.

La agenda supersecreta fue develada en una conferencia de prensa a la que asistió el mismísimo presidente de la República, quien para no perder la costumbre cometió un par de infidencias.

Pero bueno, se le entiende por la emoción que produce el evento. No todos los días nos visita un Papa.

Aunque si yo fuera Cartes no estaría tan eufórica. ¿Nadie pio le contó lo que le pasó al último presidente (Stroessner) visitado por el anterior Papa (Juan Pablo II).

Claro, hay que reconocer que tampoco la sociedad es la misma. En esos tiempos la gente estaba en la calle y se manifestaba a pesar de la policía. Era una sociedad movilizada y un poco más comprometida.

El Papa se va a reunir con el presidente, con los obispos, con los religiosos, con la sociedad civil (¿!) con el cuerpo diplomático; además de visitas que hará al Bañado Norte, a los niños del Hospital Pediátrico Acosta Ñu y a las víctimas del Ycuá Bolaños. Por suerte también habrá eventos a los que podrán asistir todos: en Ñu Guasu, Caacupé y en la Costanera de Asunción.

Cuestión de plata. Un tema que altera a muchos es el del dinero.

Que cuántos millones se va a gastar en la visita de una persona que representa la creencia de solo un pedazo del país, dicen; y que somos un Estado laico y bla bla bla...

Como si cada día no se gastaran nuestro dinero en macanadas. El último y vergonzoso caso, el de la secretaria del Contralor, quien sin tener título universitario siquiera gana lo mismo que un ministro. Pero nadie sale a la calle a manifestarse ni arman tanto bochinche por eso; ni por los remedios que faltan en los hospitales, ni por los niños que dan clases debajo de los árboles, ni por las niñitas violadas.

Todo queda en discurso y en plagueo vía Facebook.

Y pasando a otro tema, el famoso himno para la santa visita también está listo.

Los Nazarenos, de Luque, cantarán el himno oficial, una cancioncilla que ya comenzamos a padecer: “Desde el corazón de América del Sur, tierra de valientes y raza guaraní...”.

Bienvenido, Francisco, a pesar de los mentirosillos lugares comunes.

Bienvenido y ojalá logres ver al verdadero Paraguay, y no solo a ese que algunos van a maquillar convenientemente.

Bienvenido y ojalá que se arreglen los baches para cuando vengas. Y que no tengas que soportar el horripilante tráfico de Asunción.

Bienvenido y ojalá este Gobierno logre alguna vez hacer algo contra la pobreza, además de esconder a sus pobres por esos tres días que venís de visita.