18 oct 2026

“La verdad es tan indispensable como el agua, la luz y el aire”

El periodista colombiano afirma que la gran responsabilidad social de los periodistas es dar una visión crítica de los hechos proporcionando al lector todas las aristas de la información que les permita construir su propia historia.

Javier Darío Restrepo

Javier Darío Restrepo, periodista y profesor colombiano. Foto: José Molinas

Mario Rubén Álvarez | alva@uhora.com

Javier Darío Restrepo, una de las figuras capitales del periodismo latinoamericano, habla de ética con su sobrada autoridad. Su vasto conocimiento del tema le permite abordar con sabiduría ese tema controversial para los periodistas y la sociedad. Sencillo y con gestos que parecen formar parte de una ceremonia ritual, la conversación con él se convierte más en una cátedra que en una entrevista.

-En el mundo globalizado, la ética está cada vez más desprestigiada. ¿Por qué es necesario hablar de ella?

-Tengo una conciencia completamente distinta sobre su importancia. Estoy leyendo un libro sobre cómo hacer confianza. Demuestra cómo en las empresas creció la conciencia de que el gran capital de una empresa es hacer confianza. Implica un trabajo ético. Las que quieren ganancia inmediata son antiéticas. Hay otras que miran a largo plazo y entienden que su capital se consolida cuando se funda en los elementos éticos.

-¿Qué es la ética?

-Es la conciencia que se tiene de las posibilidades del ser humano. Si veo con claridad mis posibilidades de ser humano, necesariamente soy ético. Señala los caminos en que lo posible se hace real. La ética no queda en el campo de lo ideal, sino de lo práctico. Cuando esa conciencia individual se vuelve colectiva, son las posibilidades de una sociedad. Con la ética pasa lo mismo que con el lenguaje: con el uso colectivo se consolidan las palabras. Lo mismo sucede con la ética. Hay una conciencia común de lo que es bueno y lo que es malo para todos.

-¿Por qué Ud. que es autor del libro El zumbido y el moscardón - título que toma de una expresión de García Márquez- cree que esa debe ser la relación entre la ética y el periodista?

-Porque zumbido y moscardón son dos fenómenos de un mismo hecho. El moscardón es la esencia y el zumbido el accidente sonoro. En periodismo, la técnica y la ética no se pueden dar lo uno sin lo otro. La ética les da sentido a las técnicas que usa el periodista.

-¿Quién puede juzgar con autoridad plena una transgresión ética?

-El propio periodista. En ética nadie es juez de nadie. La razón es que para juzgar una acción no hay que ver solo el hecho, sino su contexto.

-Un valor fundamental de la ética es la verdad. ¿Le parece que la gente, los gobernantes, amen la verdad o solo la aceptan como valor porque eso es lo “políticamente correcto”?

-Yo no creo que la gente o los gobernantes la amen. Lo que más bien hay es una cierta resignación o confesión de impotencia frente al poder que está detrás del gobernante. Las sociedades - eso se demuestra en los cambios que se están dando en América Latina- se cansan en un momento dado de vivir resignadas. Entienden que contaban con un poder latente, no utilizado antes: es el poder de decidir.

-¿Cuál es la responsabilidad social del periodista?

-La gran responsabilidad del periodista es una visión crítica de los hechos. Para ello, debe existir una visión integral. En las sociedades domesticadas hay una visión parcial. Lo que hay que hacer es utilizar el gran poder de la información: si yo sé lo que sucede, puedo decidir con libertad. Un ser humano que toma las riendas de la historia construye la historia, no deja que le hagan la historia.

-¿Por qué hay que defender la verdad a toda costa?

-La verdad es tan indispensable como el agua, la luz y el aire. El espíritu humano necesita verdades. Sin verdad, el espíritu humano languidece y se vuelve manipulable.

-En el Paraguay, sobre todo en las radios del interior, el locutor tiene que conseguir sus avisos o no trabaja. ¿Cómo se congenian la ética y la imperiosa necesidad de sobrevivir?

-La independencia es el gran criterio. El periodista que persigue su independencia está buscando su propia dignidad. En esas prácticas hay mucho de humillación.

-¿Aun si privilegia el pan de su familia?

-Ese pan que se obtiene con actitudes indignas hace daño. El pan sin dignidad se convierte en veneno.

-¿Hay casos en los que se pueda omitir mencionar la fuente?

-Sí. Las dos condiciones son los peligros de la vida o del trabajo. En lo que hay que cuidarse mucho es de los silencios que piden los políticos. Los datos siempre deben ser verificados para no pasar por idiota útil. Hay que mantener la independencia siempre.

- ¿Por qué?

-Porque cualquier dependencia - externa o interna o de la propia arrogancia o miedos- condiciona la información. Para que la información sea libre debe ser independiente.

-¿Por qué un medio periodístico debería tener un Código de Ética?

-Por la misma razón que necesitas una brújula cuando navegas. En la vida de un periódico se juntan demasiados vientos, intereses y riesgos. La ética es la brújula.

-¿Y un defensor de los lectores?

-En la tradición, los periodistas se consideraban autónomos de los lectores. Fue el criterio empresarial. Hoy se piensa que el lector es fundamental. Y esa voz es la que potencia el defensor del lector.

-¿Es ético usar cámara oculta para obtener información?

-Depende del uso que se le da. Un periodista inteligente lo utiliza como lo que es: un instrumento. El peligro que ahí hay es que el periodista se deje reemplazar por el aparato. Él puede renunciar a su capacidad investigativa. El criterio del uso de la cámara es que sea de indiscutible interés público el tema. Y que el material sea sometido a un análisis por un consejo de redacción.

-¿Cuál es el comportamiento ético de un medio ante un caso de secuestro?

-Al periodismo hay que despojarlo de la lógica comercial de la primicia. Lo profesional es ofrecer la información más completa e inteligente. El periódico tiene que mirar qué objetivo persigue. Lo importante es ofrecer los antecedentes, puntos de vista y las opiniones y proyecciones. Ante todo siempre está la vida del secuestrado.

-¿Qué es lo que más le preguntan los periodistas en el Consultorio Ético?

-Sobre la responsabilidad social. El periodista quiere saber para quién trabaja, por qué, pero también se pregunta sobre las consecuencias de su trabajo porque sabe el poder de la información con relación a los demás.

-¿Ud. cree que alguna vez los periodistas del papel van a ser reemplazados totalmente por los del digital?

-Los periodistas digitales van a reemplazar a los periodistas en aquellas cosas prescindibles. Pero nunca les podrá sacar el lugar en el análisis y el esfuerzo por hacer comprender los hechos.

-Hay una oleada continental por poner límites a la prensa. ¿Qué opina acerca de censurar legalmente a los medios de información?

-Es natural que cuando el poder se concentra en pocas manos no se quiera dejar suelto el poder de la comunicación. Por eso hacen toda suerte de locura para controlarlo, legislar incluso. Esto puede tener un efecto bueno para la prensa para que sea más consciente de la naturaleza de la libertad. En abstracto no existe la libertad de prensa. Lo que existe es el periodista libre, consciente de que hay que apoderarse de una parcela de libertad librando batallas. Ahí es cuando la libertad tiene su piso más sólido, la capacidad de decisión de cada persona.

PERFIL

Javier Darío Restrepo nació en Jericó, Antioquia (Colombia) en 1932. Entre prensa y televisión tiene 52 años de periodismo.

Es profesor de Ética Periodística de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), donde también está Gabriel García Márquez.

Es autor de varios libros sobre su profesión.

Atiende el Consultorio Ético de la FNPI.

Fue Defensor de los Lectores en El Tiempo, de Bogotá.

Vino a Asunción invitado como conferencista del 4º Congreso de Comunicación que se realizó hasta ayer en la Universidad Católica.

Trabajó también con los periodistas de Última Hora en la elaboración de un Código de Ética.

LA FRASE

“La independencia es el gran criterio. El periodista que persigue su independencia está buscando su propia dignidad.”