14 jul 2026

La tradición se conserva hasta en el vestuario de la Virgen de los Milagros

La Virgen de Caacupé recibe regalos. Este año le obsequiaron un vestido de ñandutí. Por decisión obispal, se optó por mantener el diseño del tradicional lirio que denota pureza, relata la mayordoma.

Guardado.   El vestido de ñandutí de la Virgencita se conservará hasta que sea modificado.

Guardado. El vestido de ñandutí de la Virgencita se conservará hasta que sea modificado.

El asesor de imagen de la Virgen cambió de opinión. El obispo Claudio Giménez optó por el vestuario tradicional de la Virgen de Caacupé, de gasa azul, a pesar de que entre sus ajuares de regalo recibió este año un vestido de ñandutí por generosidad de una feligresa. El motivo: las flores de la ropa bordada en Itauguá no condicen con la forma de los acostumbrados lirios.

Con una túnica blanca en las manos, la hermana misionera catequista de Cristo Rey Anacleta Isasi aminora sus pasos acelerados para saludar a los periodistas que siempre la buscan para hablar de la coquetería de la Virgen.

Anacleta es la mayordoma de la Virgen de Caacupé. Se encarga de vestirla desde la muerte de Victoria Añasco, la mujer que durante 40 años cuidó a la Inmaculada.

¿Es cierto que la Virgen va a tener un look de ñandutí este año? Anacleta mueve de lado a lado la cabeza, en gesto de reprobación. “El vestido de ñandutí no se puede usar, porque el dibujo no es el adecuado. El año pasado también tuvimos el ñandutí, pero tampoco tenía el dibujo del lirio. La ropa de este año tenía un lirio parecido a una estrella. Monseñor rechazó eso”, explica la religiosa.

La hermana Digna González ayudó antes del inicio del novenario a la hermana Anacleta con la colocación de la ropa de ñandutí y los ruleros de la cabellera que lució la imagen de María. Pero la volvieron a cambiar.

La feligresía vio a la Virgen de Caacupé con el vestido de tela araña solo en el primer día de la novena cuando vino desde el Tupãsy Ykua hasta la Basílica, porque primó la tradición. “Después monseñor hizo sacarle otra vez, por lo del lirio”.

Apliques. La mayordoma no descarta que una vez que se logre adherir las aplicaciones con forma de lirio al vestido de ñandutí, la Virgencita pueda lucir.

“Vamos a guardar, es un sacrificio que hacen las personas que bordaron y mandar a hacer. Es muy lindo el vestido. La capa y el bordado hicieron las carmelitas y el vestido se hizo en Itauguá”.

Desde hace casi cinco décadas, la hermana Anacleta prepara a la “más bella flor de Caacupé” en sus cuatro versiones para su fiesta patronal.

En la Villa Serrana, hay cuatro vírgenes. La original, que data de tiempos del indio José, permanece de forma permanente en la Basílica, además, existe una virgen peregrina que es la más conocida en las procesiones y es la que se expone en la misa central del 8 de diciembre. El otro par de imágenes se encuentra en la capilla del subsuelo de la casa de la Virgen y en la antigua iglesia del Tupãsy Ykua.

Anacleta solo piensa ya en los toques finales que le dará a la Virgen para su solemnidad y en los centenares de peregrinos que acogerá en el colegio Cristo Rey, ubicado a metros de la Basílica en los días 7 y 8 de diciembre. “Vamos a recibir a los jóvenes servidores, porque a dónde lo que se van a ir. De verdad, muchas personas van al colegio porque encuentran siempre las puertas abiertas”, como la casa de María.