06 may. 2026

La tradición reunió a 20 mil personas

Por José Del Puerto
SANTIAGO - MISIONES
La más tradicional fiesta campestre, en su edición número 28, reunió a unas 20 mil personas, en el último día de la actividad. La organización estuvo a cargo del Club de Leones de esta ciudad.
La Fiesta de la Tradición Misionera es un espacio de reencuentro entre generaciones de familias de la citada comunidad misionera, que hoy en día ha logrado gran notoriedad en todo el país.
El sábado se dio inicio formal al evento con el tradicional desfile de la caballería, la presentación de cuadros alegóricos y la participación de grupos de conocidas estancias de Misiones. Continuó en la noche con la tradicional fiesta típica, que este año brilló con la participación del reconocido grupo Típica Orrego, sumado a Sin Fronteras, un nuevo grupo de Ayolas.
La última jornada se realizó en el ruedo central, situado a unos dos kilómetros de Santiago, predio permanente del evento, donde desde muy temprano se desarrollaron las actividades del campo.
La pialada, marcación, volteada “a la uña” y la doma de terneros mostraron una parte de las actividades normales del hombre del campo.
La participación de los niños en estas actividades provocó gran alegría a los asistentes, quienes permanentemente aplaudían. Luego se dio paso a la doma de potros, donde los domadores argentinos y paraguayos demostraron sus destrezas sobre “el mejor amigo del hombre del campo”: el caballo. Seguidamente la corrida de toros, con la participación de Hugo Ruiz Díaz y su “Cuadrilla Maravilla”, con la toreada y también la doma de toros salvajes prestados por la familia Larré Imas, una familia tradicional de la zona.
Las actividades de campo tuvieron una pausa, dando paso al almuerzo, con el tradicional asado a la estaca y la sopa paraguaya. Diferentes precios, que iban desde los 15 mil guaraníes hasta 150 mil, fueron las ofertas de estacas de carne vacuna y oveja. Muchas familias se instalaron en cómodos galpones, saboreando el rico asado con un acompañamiento musical de grupos musicales contratados especialmente para el evento.
En el predio tampoco faltaron los vendedores informales que ofrecían todo tipo de productos. Sombreros, sombrillas, remeras, termos, guampas, y una variedad de golosinas, formaban parte de la oferta.
A la tarde continuó con la doma de potros y se cerró con la entrega de premios a los mejores domadores y una fiesta total con la banda de músicos.