EFE
CARACAS, VENEZUELA
La expropiación de una segunda planta de arroz y la ocupación de una finca de una papelera irlandesa en Venezuela es el inicio de la “revolución agraria” prometida por el presidente Hugo Chávez, dijo el ministro de Comercio, Eduardo Samán.
“Es el principio de la revolución agrícola, pero vamos a profundizar el tema”, señaló el titular del recientemente creado Ministerio de Comercio durante una asamblea popular en la planta de Polar en Calabozo, intervenida por noventa días.
“Ahora tenemos que ir al control de la semilla, de los agroquímicos y del resto de insumos; revisar el acceso a la tierra y a todos estos productos para garantizar la seguridad agroalimentaria”, explicó.
En la última semana, Chávez expropió una planta arrocera de la estadounidense Cargill, contra la cual ordenó una adicional investigación judicial, e intervino temporalmente una arrocera de la venezolana Empresas Polar, a la que advirtió que podría expropiar en su totalidad y pagarle “con bonos” y no en “contante y sonante”.
"¡No me va a temblar el pulso!”, expresó este viernes el mandatario al reiterar que su Gobierno echará mano del mecanismo de expropiación contra Polar, la principal empresa de alimentos del país, y cualquier otro privado que, afirmó, no cumpla con las leyes y ponga en peligro la seguridad y soberanía alimentaria del pueblo.
Chávez anunció la intervención de 1.500 hectáreas de tierras de la filial en Venezuela de la trasnacional irlandesa Smurfit Kappa Group, que produce papel, y ratificó la expropiación de otra finca, de 2.237 hectáreas.
Argumentó que el Gobierno creará en esas tierras unas “comunas socialistas”, que deben ser las beneficiarias de una carretera que atraviesa el lugar y que ayer mismo inauguró, la cual servirá para facilitar la distribución de los productos que allí se cosechen.
Smurfit Kappa Cartón de Venezuela SA es un grupo manufacturero que opera desde 1954 en el país suramericano, donde además posee una docena de instalaciones, entre ellas una división forestal.
Sobre la intervención de la otra finca, Chávez anunció que “pagará la indemnización correspondiente” y expresó su reconocimiento por su predisposición a negociar el asunto.