Según la conclusión a la que llegaron los bomberos voluntarios del Paraguay en aquella ocasión, el incendio era “accidental pero previsible”, ya que se debió a la falta de mantenimiento del ducto de la parrilla del patio de comidas, donde se originó el fuego, según se probó en el juicio oral y público.
Por la tragedia fueron condenados el dueño del supermercado, Juan Pío Paiva, a 12 años de cárcel; su hijo, Víctor Daniel Paiva, a 10 años; el guardia Daniel Areco a 5 años; y el accionista Humberto Casaccia que recibió 2 años y 6 meses de prisión.
Actualmente, el único de los condenados que sigue cumpliendo su pena en una penitenciaría es Juan Pío Paiva. En marzo pasado, Víctor Paiva salió de la cárcel con libertad condicional tras haber cumplido dos terceras partes de su condena.
La sombra del Ycuá Bolaños volvió a asomar ayer, luego de que se sepa que el principio de incendio del supermercado Todo Carne se produjo a escasos metros del patio de comidas, que estaba repleto en el mediodía de ayer en Luque.
En noviembre del 2009, otro incendio ocurrió en el supermercado La Bomba, ubicado sobre la avenida Fernando de la Mora, en las cercanías de la Terminal de Ómnibus de Asunción. En esa ocasión, el fuego produjo la muerte de 2 personas y dejó 22 heridos.
Por el caso la Fiscalía procesó por homicidio culposo, exposición de personas al peligro y actividades peligrosas en la construcción a Cristóbal Lezcano, su hijo Gustavo Lezcano y María Cristina Gómez Candia, esposa del primero. Supuestamente, el edificio no contaba con las medidas de seguridad correspondientes.