Y lo hace cuando se ha consolidado como el principal punto turístico de Paraguay, acrecentado por su fiesta de comparsas y murgas, que cada año atrae a miles de personas, tanto de Paraguay como de la vecina Argentina.
Para este año se espera que un total de 75.000 personas se acerquen a Encarnación para participar en los cuatro fines de semana que dura el carnaval, dijo a Efe Víctor Bogarín, presidente de la comisión organizadora.
“Supone un verdadero motor para la economía de Encarnación, que genera alrededor de unos 10 millones de dólares de inyección en sectores como gastronomía o hostelería”, dijo Bogarín.
Señaló además que el carnaval dio un paso de gigante el pasado año, con la inauguración de sambódromo, el tercero en magnitud después de los brasileños de Río de Janeiro y Sao Paulo.
“Tiene una capacidad para 10.500 personas y lo que ha hecho es situar internacionalmente al carnaval de Encarnación”.
El sambódromo recibirá esta noche al rey Momo y a las carrozas y comparsas de los diferentes barrios de una ciudad totalmente comprometida con sus corsos.
“Desde 1906, cuando comenzó, el carnaval está muy arraigado en la tradición de todas las familias encarnacenas, que durante ocho noches se vuelcan con el brillo, las plumas, las carrozas y las comparsas”, señaló.
Bogarín destacó la importancia de esta edición, ya que se celebra bajo la denominación “Carnaval 2015, camino a los 400 años”, una forma de enlazar con el próximo cumpleaños de la ciudad.
“Este es el carnaval del 400 aniversario, que celebraremos el 25 de marzo y es por tanto muy especial”, dijo.
La fundación de la ciudad, de unos 120.000 habitantes, se atribuye al jesuita y santo paraguayo Roque González de Santa Cruz, quien sembró sus cimientos en 1615.
Cuatro siglos después, Encarnación, ubicada a 365 kilómetros al sureste de Asunción, se ha ganado con creces su título de “Perla del Sur”, ya que es el principal destino de turistas del país suramericano.
La afluencia de visitantes se ha visto favorecida por la puesta en marcha, a finales del pasado año, de un tren de pasajeros que la conecta en menos de díez minutos con la ciudad argentina de Posadas.