“La OPAQ ha verificado la destrucción de un 80 % de todas las armas químicas declaradas y hay 190 estados que se han sumado a la prohibición; estamos avanzando para que la visión de un mundo de armas químicas se haga realidad”, dijo Üzumku en su discurso, pronunciado en el ayuntamiento de Oslo.
Uno de los retos de la organización ahora, según el director general, es trabajar por que ese tipo de armamento no tenga un resurgimiento.