“El batik es una técnica javanesa que conocí y aprendí por el año 68 más o menos”, relata el diseñador Enrique Marini, quien retomó este estilo de arte y trabajo debido a la pandemia, ya que quedó sin su anterior trabajo.
“Me reencontré con estos trabajos en tela y los puse a la venta. Los ocho tapices que empecé a ofrecer recorrieron las redes sociales y una de las personas que recibió fue Verónica Torres, y conversando con ella salió la posibilidad de hacer una muestra y ella se animó a realizarla, y acá estamos”, recuerda el artista.
Marini fusiona esta técnica junto a las tintas para telas, por el teñido de la tela. “La dinámica del trabajo es parecida a la que se hace en una imprenta, en cuanto a la mezcla de colores, con la diferencia que uno va preparando los colores. Acá no importa si una cara es rosa o verde, son cosas que se adecuan a las sensaciones”, detalló sobre sus piezas Marini.
A SABER. El diseñador Enrique Marini utiliza la técnica batik, nacida en Asia hace miles de años, como soporte de una forma particular y creativa.
De esta forma, ofrece, con el uso de otras técnicas, obras que se utilizan para incorporar figuras e imágenes preexistentes que dan fuerza y contenido al colorido fondo del batik.
Perspectivas inimaginables, estallidos de color, figuras emblemáticas que de alguna manera ofrecen una amplia visión del mundo que nos rodea, observa y recrea el artista.
Sus propuestas son vibrantes, coloridas e irreverentes y acercan a lo intrincado de la sociedad. En cada obra se observan las ambigüedades del consumismo y el advenimiento de una visión trivial de entender la realidad.