22 ene. 2026

La gabardina cumple 140 años

Renombradas. Gabardinas de las marcas Burberry, Fendi y Alexander McQueen.

Renombradas. Gabardinas de las marcas Burberry, Fendi y Alexander McQueen.

Hace 140 años se confeccionó la primera gabardina y desde el primer momento se convirtió en una prenda habitual no solo en la vida diaria sino también en el cine, donde es todo un icono estilístico gracias a figuras como Humphrey Bogart, Audrey Hepburn o Catherine Deneuve.

La gabardina, tal y como hoy la conocemos, fue diseñada por Thomas Burberry en 1880 con el objetivo de reinventar las incómodas y pesadas prendas para la lluvia que había en la época.

Predecesora de la clásica trench-coat, recibió el nombre de Tielocken y enseguida se convirtió en la vestimenta elegida por aventureros e investigadores, permitiendo a Burberry establecerse en Londres con un negocio propio, hasta que en 1909 The Burberry se registró como marca para los abrigos de la empresa.

Tres marcas históricas, las tres británicas –Mackintosh, Burberry y Aquascutum–, son las verdaderas responsables de que 140 años después la gabardina siga de plena actualidad.

ABRIGO DE TRINCHERA. Poco después, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Burberry idearía su trench-coat, una gabardina que resistía las inclemencias meteorológicas sin coartar la libertad de movimientos, que rápidamente se popularizó entre los combatientes y que, aún hoy, se considera uno de los inventos más legendarios de la historia de la moda del siglo XX. Y es que a la conclusión de la contienda, la gabardina se incorporó con éxito a la vida civil e incluso se instauró como proveedor de productos impermeables de la Corona Británica en 1955.

Todo ello sin obviar el peso que el mundo de la moda otorgó a la creación de Burberry, con colecciones de los diseñadores más prestigiosos como la línea Rive Gauche que Yves Saint Laurent inventó en los 60, mostrando que una prenda “funcional”, considerado antaño un impermeable básico para hombres, podía adaptarse y ser tendencia.

PROTAGONISTA EN EL CINE. Quizás los mejores intentos para globalizar la gabardina como prenda chic estuvieron en el séptimo arte, allá por los años 40, gracias a las películas de espías y detectives y a figuras que la lucían, en secuencias míticas, con gabardinas encuadradas en primeros planos.

Meryl Streep también lució una sobria gabardina en Kramer vs. Kramer y el británico Michael Caine se pondría en la piel –y bajo esta prenda– del agente secreto Henry Palmer en una fructífera asociación que le llevaría a realizar cinco películas. EFE


La prenda fue un abrigo de trinchera que alcanzó popularidad en la guerra y gracias al cine llegó al estrellato.