06 ene. 2026

La cubana Hilda Molina por fin abandonará Cuba

La disidente cubana fue autorizada a dejar la isla y está haciendo los trámites para viajar a Argentina, donde reside su hijo con su familia, anunció ayer viernes la presidenta argentina Cristina Kirchner. Su viaje sería hoy.

EFE, AFP, AP y REUTERS

BUENOS AIRES, ARGENTINA

El régimen cubano autorizó ayer a la neuróloga Hilda Molina a viajar a Argentina para reunirse con su familia como resultado de las gestiones realizadas durante los últimos años por el Gobierno argentino.

El anuncio fue realizado por la presidenta Cristina Fernández y tomó por sorpresa a los familiares de Molina, que agradecieron el trabajo “callado e inteligente” del Gobierno argentino para lograr el permiso que durante 15 años le venía siendo negado a la médica.

En diálogo telefónico con periodistas, la gobernante precisó que Molina se encontraba en la sede de la Embajada de Argentina en La Habana con el pasaporte otorgado por las autoridades cubanas y la autorización para salir del país con destino a Buenos Aires.

Fernández expresó también su “reconocimiento” y “agradecimiento” por el “importante gesto que ha tenido el Gobierno del presidente Raúl Castro”.

Molina, de 66 años, intentaba desde 1994 conseguir el permiso del régimen cubano para abandonar la isla y viajar a Argentina, donde vive su hijo, Roberto Quiñones, nacionalizado en 1996, para conocer a sus nietos, de 13 y 7 años.

UNA SORPRESA. “La verdad que nos sorprendió a toda la familia con mucha alegría, porque era algo deseado desde hace muchos años”, dijo el hijo de la médica cubana a Radio 10.

Quiñones también agradeció al Gobierno y al canciller argentino, Jorge Taiana, porque “no dejaron de trabajar de manera callada, de forma muy inteligente”.

“Ninguno de mis hijos vio nunca a su abuela Hilda, así que imagínense lo que va a ser cuando ella llegue y la puedan abrazar”, manifestó a su vez Verónica Quiñones, nuera de Molina.

La negativa de Cuba a permitir la salida de la médica llegó a provocar un incidente diplomático entre Buenos Aires y La Habana en 2006, cuando el entonces mandatario argentino, Néstor Kirch-ner, antecesor y esposo de Fernández, abogó públicamente a favor de que se autorizara a Molina a visitar a sus familiares.

“Estoy muy contento como ciudadano argentino, cuando una familia se puede reencontrar todos nos ponemos muy contentos”, comentó Kirchner (2003-2007) tras conocer la decisión del régimen de Raúl Castro.

Desde hace meses, el Ejecutivo de Fernández realizaba gestiones reservadas para que el Gobierno cubano concediera el permiso de salida a la médica disidente.

A mediados de enero pasado, la presidenta argentina realizó una visita oficial de cuatro días a Cuba en la que se entrevistó con Raúl Castro y su hermano y antecesor, Fidel Castro, y evitó reunirse con disidentes de la isla.

Desde entonces, fuentes oficiales argentinas se han negado reiteradamente a confirmar si Fernández aprovechó el viaje para reactivar las gestiones en favor de la salida de Molina de Cuba.

En mayo de 2008, el Gobierno cubano permitió que la madre de Molina, Hilda Morejón, de 90 años, viajara a Argentina para conocer a sus bisnietos tras una gestión personal de Fernández.

Hilda Molina, que dirigió el Centro Internacional de Restauración Neurológica de Cuba, rompió con el régimen en 1994 y comenzó a pedir autorización para abandonar el país y reunirse con su hijo, nacionalizado argentino en 1996.