30 may. 2026

La Corte interviene los juzgados de Luque por beneficiar a motochorros

Para la máxima instancia judicial es llamativo que supuestos asaltantes reincidentes y con antecedentes obtengan fácilmente la prisión domiciliaria. Imputados por balear a una joven ya están en Emboscada.

Motochorros que asaltaran a estudiante

Juntos siempre. Julio César Aponte y Enrique Javier Marecos, en las buenas y en las malas.

Ante las publicaciones periodísticas realizadas en torno al caso del violento asalto que sufriera la joven Camila Cabriza en el barrio Las Palmeras, de Luque, el Consejo de Superintendencia de la Corte Suprema de Justicia dispuso iniciar una auditoría de gestión judicial en los juzgados de esta ciudad, en las causas que investigan a Julio César Aponte Fariña y Enrique Javier Marecos Aguilar, ambos detenidos como sospechosos y que cuentan con antecedentes.

La intervención se da ante el llamativo beneficio de prisión domiciliaria con que cuentan los jóvenes, pese a sus antecedentes. En este caso, la auditoría sería al juzgado de Alberto Sosa, juez de Garantías.

Este, en su defensa, manifestó que el 12 de marzo pasado dispuso la prisión preventiva de Julio César Aponte por un caso de intento de asalto ocurrido el 8 del mismo mes, donde fue reducido por la víctima.

Aponte había sido beneficiado con medidas sustitutivas a la prisión por razones humanitarias, ya que había quedado gravemente lesionado tras ser atropellado con su vehículo por la circunstancial víctima, a quien intentó asaltar ese 8 de marzo.

En esa oportunidad, Aponte estuvo internado en varios hospitales, por lo que se le dio la prisión domiciliaria. Sin embargo, volvió a delinquir.

“Efectivamente, este chico debería estar en el centro educativo Esperanza, de Itauguá, ya que le había otorgado la prisión, pero aparentemente por razones de confusión, el joven está aún libre”, dijo.

Prisión. En la víspera, el juez, como reinvindicándose, dispuso la prisión preventiva de los imputados en la cárcel de Emboscada.

Julio César Aponte Fariña y Enrique Javier Marecos Aguilar fueron imputados por robo agravado y robo agravado con derivación de lesión grave, cuya expectativa de pena es de hasta 20 años de cárcel.

Aponte contaba con cinco antecedentes por robo y reducción en todos los casos fue beneficiado con prisión domiciliaria, otorgada por el mismo juez. Los imputados fueron detenidos el martes en Mora Cué y llevados hasta la Brigada Central, de San Lorenzo, donde quedaron detenidos en una de sus celdas.

En la víspera fueron llevados hasta la cárcel de Emboscada, donde guardarán reclusión.