Por Redacción Regional
La jornada oficial se inició a las 08:30 con un acto Cultural desarrollado en la Plaza Pa´i Francisco, con la entonación del Himno Nacional, seguido de las palabras del Intendente Municipal, Miguel Angel Soria, quien expresó que a pesar de que el distrito es considerado uno de los más pobres del Alto Paraná, se van logrando progresos, superando los problemas que se presentan.
“Itakyry está progresando a pesar de las múltiples dificultades que se van dando y eso gracias a las ganas que todos tienen de ir adelante. Con la ayuda de los pobladores y las autoridades saldremos de esta situación y lograremos brindar mejor condiciones de vida a todos”, aseguró el jefe comunal.
Soria señaló también que en la Institución Municipal se tienen grandes proyectos a concretar con el gobierno departamental, como la construcción de fábricas, a fin de generar mano de obra y asegurar la producción local. “Queremos hacer realidad proyectos en conjunto como la construcción de la fábrica de azúcar”, mencionó.
Según explicó para concretar el proyecto, la Gobernación aportará 2.500 millones de guaraníes, mientras que la Municipalidad de Itakyry otros 1.000 millones para la construcción del ingenio azucarero.
Nelson Aguinagalde, gobernador del Alto Paraná, quién participó del acto durante su discurso felicitó a todos los moradores de Itakyry y reiteró su promesa de construir la fábrica. “Vengo a ratificar mi promesa, queremos ayudar a generar fuentes de trabajo, ingresos seguros con la comercialización de sus productos y el bienestar de muchas familias”, expresó.
CONVENIO. Posteriormente al acto, se procedió a la firma de un convenio entre la Gobernación del Alto Paraná, la Municipalidad de Itakyry e IMPASA (fabrica procesadora de mandioca).
El documente garantiza la comercialización de mandioca producida en el distrito. Productores locales actualmente están siendo asistidos por la gobernación con la provisión de semillas y el acompañamiento de técnicos y profesionales del área para mejorar el rendimiento del tubérculo. El convenio tiene una duración de 4 años, a partir de su firma.
HISTORIA. Itakyry, es considerada como la más auténtica y original población paranaense. En esta localidad hay vestigios de vida que se estima, tienen unos 10.000 años de antigüedad. En ella existía una población indígena guaraní arraigada, así como piezas de cerámica u objetos que se encontraron en esta zona y hoy se exhiben en el Museo de la Tierra Guaraní, de la Itaipú Binacional.
En el año 1.908 el periodista y escritor español Rafael Barrett descubrió la situación de esclavitud en que trabajaban y vivían los “mensú” o peones de la empresa latifundista La Industrial Paraguaya, en los montes del Alto Paraná, de acuerdo a una serie publicada por “El Diario” bajo el título: “Lo que son los yerbales”.
MUSEO. Exactamente un siglo después, la pintoresca casa de madera que fue sede administrativa de la empresa, se alza todavía imponente a orillas del arroyo Itakyry, hoy convertido en museo de la ciudad.
En el pequeño Museo local se observan armas y utensilios indígenas mbya, pero también objetos usados en los obrajes, como los “lampiuns” (lamparitas a querosene) que servía para alumbrar en las noches, herramientas como hachas, machetes, balanzas “romanas” para pesar los fardos de yerba. En el lugar también se encuentra una antigua vitrola o tocadiscos a cuerda, que los directivos de la empresa hacían sonar en las fiestas o en las noches selváticas, para matar la nostalgia de la distancia.
Entre los objetos curiosos sobresalen una pesa con un mapa del Paraguay de antes de la Guerra del Chaco, donde se observa la Región Occidental más grande, con parte del territorio que luego se adjudicó Bolivia. También hay una lápida de mármol donde se lee en relieve: “La Industrial Paraguaya a Olegario Cañete, 10 de junio de 1.918". Nadie sabe responder quien fue Cañete, pero debe haber sido alguien importante como para que la todopoderosa empresa le regale una lápida.
99 AÑOS. La Industrial Paraguaya se instaló en la zona gracias al gobierno del general Bernardino Caballero que le otorgó la concesión de miles de hectáreas de bosques y yerbales vírgenes. La empresa estuvo en la región durante 99 años. El propio general Caballero era miembro del directorio de La Industrial. También se extraía madera y palmito, ésta era una zona riquísima.
Ahora, de los bosques, yerbales y palmitales, no queda casi nada. El paisaje en la región de Itakyry, y en casi todo el Alto Paraná, es un monótono y largo horizonte de cultivos de soja, en donde los “mensú” ya no tienen lugar, porque todo se hace con tractores y cosechadoras mecánicas que requieren muy poca mano de obra.
En Itakyry, sin embargo, sobrevive una imagen más positiva de lo que fue la epopeya de la yerba mate en la región. Los antiguos pobladores le tienen una especie de respeto, no se va a encontrar gente que hable mal de la empresa “La Industrial”, porque la historia de la ciudad nació con ella.