El sábado al mediodía, durante la entrega de galardones de los jurados independientes, el director mexicano Fernando Eimbcke obtuvo el premio del Jurado Ecuménico del festival de Berlín por la película Moscas.
Narra la historia de un padre y su hijo que se instalan en casa de una mujer introvertida para estar más cerca de la madre, hospitalizada por un cáncer muy avanzado.
Al recibir el galardón Eimbcke pidió a “todos los gobiernos” y organizaciones que “eleven su voz” ante los “más de 17.000 niños muertos en Gaza en los últimos dos años”.
El mexicano volvió a tomar la palabra más tarde al recibir un segundo galardón en las secciones paralelas.
Eimbcke criticó la policía migratoria estadounidense (ICE), que, según él, “debería dejar de perseguir y asustar a niños como Liam Conejo Ramos”, el pequeño cuya foto de arresto, en enero en Mineápolis, dio la vuelta al mundo.
Expresándose brevemente al inicio de esta ceremonia anexa, la directora del festival, Tricia Tuttle, reconoció “un mar agitado” pero dijo que la Berlinale “es eso”.
La víspera otra película Chicas tristes de la mexicana Fernanda Tovar obtuvo un doble premio: el Oso de Cristal a la mejor película y el gran premio del Jurado Internacional a la mejor película en la sección Generation14plus.
Con imágenes metafóricas y poéticas “esta película nos conmovió profundamente con su humor, tristeza y realismo” al abordar “la violencia sexual y sus consecuencias”, comentó el jurado.
Películas eclipsadas
La polémica salpicó de nuevo al certamen desde su inauguración el 12 de febrero.
“Debemos mantenernos al margen de la política” fue la frase pronunciada por Wim Wenders, presidente del jurado, que encendió el debate.
Minutos antes el cineasta alemán de 80 años pareció decir lo contrario al asegurar que “las películas pueden cambiar el mundo. No de manera política, ninguna película ha cambiado nunca las ideas de un político, pero se puede cambiar la idea que tienen las personas sobre la manera en que deberían vivir”.
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Pero al día siguiente el daño ya estaba hecho: la escritora india Arundhati Roy canceló su asistencia por considerar sus declaraciones “inadmisibles”.
El martes, una carta firmada por más de 80 actores y directores, entre ellos Javier Bardem, Tilda Swinton y Adam McKay, denunció el “silencio” del festival sobre el “genocidio de los palestinos”.
La carta, redactada por el colectivo Film Workers for Palestine, acusó a la Berlinale de estar involucrada en “la censura de artistas que se oponen al genocidio en curso perpetrado por Israel contra los palestinos en Gaza”.
Tuttle ha rebatido lo que calificó de “afirmaciones inexactas que no se basan en ninguna prueba”.
El festival se clausura este sábado con una gala a partir de las 18:00 (17:00 GMT).
Se proyectaron un total de 22 películas en la competición oficial. Las que más destacaron fueron “We Are All Strangers”, de Anthony Chen, un drama familiar que explora las enormes disparidades sociales en Singapur.
También impresionó la actuación de la actriz Sandra Hüller, en el cartel de “Rose”, del austriaco Markus Schleinzer.
Este drama en blanco y negro cuenta la historia de una mujer que se hace pasar por un hombre en la Alemania rural del siglo XVII, para escapar de las restricciones del patriarcado.
Juliette Binoche, en una mujer que cuida de su madre enferma de demencia, también conmovió a la Berlinale. “Queen at Sea”, del estadounidense Lance Hammer, describe los estragos que provoca el Alzheimer en el entorno del enfermo.
“Mi marido padece demencia, así que tengo contexto”, confesó con emoción la actriz británica Anna Calder-Marshall, quien interpreta a la madre enferma en la película.
Represión en Irán
El primer gran encuentro del año para la industria del cine sirvió asimismo de tribuna para hablar sobre la represión en Irán.
La directora Mahnaz Mohammadi presentó, entre otros, su película “Roya”, inspirada en su experiencia en una prisión.
El director Jafar Panahi denunció la represión de las manifestaciones antigubernamentales iraníes de enero que ha causado al menos 7.000 muertos según varias oenegés.
“Se ha cometido un crimen inimaginable”, afirmó Panahi.
Fuente: AFP