Estas fueron las únicas actividades del Santo Padre a poco de su primera visita como Pontífice a Latinoamérica.
Hoy, martes 23 de julio, el Papa, de 76 años, descansará del largo viaje y no tiene previsto ningún encuentro oficial. Mañana, miércoles, viajará por el día al santuario de la Virgen de Aparecida, la patrona de Brasil, a medio camino entre São Paulo y Río de Janeiro, que tiene un significado especial para el pontífice, quien ya como cardenal visitó la ciudad en 2007, en ocasión de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (Celam), que contó con la presencia de su antecesor, Benedicto XVI.
Al regresar a Río, el Papa visitará a adictos al crack en un hospital franciscano.
La agenda del Pontífice, con cerca de 17 homilías, incluye una visita el 25 de julio a la comunidad de Varginha, una de las favelas del Complejo de Manguinhos, entre las zonas más pobres de Río y una de las más peligrosas hasta hace 7 meses, cuando fue reconquistada por la policía de manos de narcotraficantes.
Antes, bendecirá la bandera de los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Río en 2016 y recibirá las llaves de la ciudad en una ceremonia en la que son esperados los astros del fútbol brasileño Pelé y Neymar. AFP-EFE