El equipo de Aventura Xtrema emprendió una tercera expedición a este sorprendente sitio distante a unos 54 kilómetros de Bella Vista. Raúl Santiviago, líder del grupo, comentó que esta vez se pudo conocer mejor el interior del Kururu Kua, identificándose una serie de túneles y galerías que abren más interrogantes, porque la profundidad del cenote es mucho mayor de lo esperado.
Los expedicionarios pudieron observar el inicio del cono de derrubios (estructura formada por la acumulación de fragmentos de roca) en el interior del abismo a 80 metros de profundidad.
Actualmente, Aventura Xtrema trabaja con geólogos y buceadores técnicos sobre un proyecto de investigación con fines científicos y turísticos.
Destacados geólogos del Brasil y Paraguay –comenta Santiviago– coinciden en que este tipo cavernas acuáticas guardan un registro detallado de los cambios climáticos que se dieron en las últimas decenas de miles de años en la región. Esta es información vital para entender mejor el comportamiento del clima y sugiere una base más sólida para el modelado de escenarios meteorológicos en los próximos años.
Fauna y flora. Pero no solo esto, el ecosistema de Kururu Kua podría albergar especies desconocidas de fauna y flora; así como también fósiles. Existe además un enorme potencial relacionado a la explotación turística sustentable.
“Estamos convencidos de que en el interior del Kururu Kua varios animales cayeron y sus restos permanecen ocultos entre el sedimento”, destacó.
El equipo de expedicionarios estuvo conformado esta vez por personas de AventuraXtrema, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (Facen), Omnico y Bonito Scuba, encargadas de registrar todas las características del sitio.
El investigador Víctor Filippi acompañó al equipo de buceadores en su última exploración. Explicó que la rareza del Kururu Kua radica en que hasta ahora supera los 100 metros de profundidad desde la superficie y está formada en arenisca. Este tipo de estructuras es similar en el Brasil a la famosa dolina (depresión geológica) de Buraco das Araras, en Bonito.
Asimismo, resaltó que el agua que posee es altamente cristalina, pudiéndose bucear superado los 30 m de profundidad con luz natural. La columna de agua supera hasta ahora los 80 m y se pudo observar que existen otras cavernas que continúan en profundidad.
El “nido de sapos”, llamado así por la cantidad de sapos que habitan en la caverna, fue descubierto por casualidad por un grupo de expedicionarios que viajaron a conocer Ojo de Mar en 2007. Los lugareños fueron quienes difundieron el rumor de que existía un pozo a 4 km de esta otra rareza descubierta en 1999. Raúl Santiviago dijo que después de tener el proyecto de investigación listo, se harán varias expediciones más para seguir revelando los misterios del Kururu Kua.