31 may. 2026

Justicia argentina investiga si espionaje llegó hasta la AMIA

EFE

BUENOS AIRES, ARGENTINA

La Justicia argentina investiga si la mutualista judía que sufrió un cruento atentado terrorista en 1994, también fue blanco de la trama de espionaje tejida en torno a la nueva Policía de la ciudad de Buenos Aires, informó ayer la prensa local.

El ex policía Ciro James, procesado por supuesto espionaje, realizó varios llamados a la Asociación Mutual Israelí Argentina (AMIA), cuya sede fue destruida en un atentado en el que murieron 85 personas.

Según fuentes judiciales citadas ayer por diarios de Buenos Aires, la Justicia busca determinar si estas llamadas fueron un intento de James por intervenir las líneas telefónicas de la entidad social más representativa de la colectividad judía argentina.

El juez Norberto Oyarbide, a cargo de la causa por espionaje, recibió la información remitida por Nisman y prepara medidas de prueba.

POLÉMICA. La trama por espionaje que ha sacudido los cimientos del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, alcanza como supuestas víctimas a políticos, empresarios, periodistas y hasta un cuñado del alcalde porteño Mauricio Macri.

James era aspirante a ingresar al recientemente creado cuerpo de Policía Metropolitana, cuyo primer jefe fue Jorge Fino Palacios, antes integrante de la Policía Federal, de alcance nacional. Palacios, que dejó su cargo en la fuerza de seguridad en medio de una fuerte polémica, fue procesado por encubrimiento en la investigación del atentado contra la AMIA.

El Fino Palacios quedó preso el martes, acusado de participar en la intervención del teléfono móvil de Sergio Burstein, uno de los familiares de las víctimas del atentado contra la AMIA.

En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias, el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, expresó ""su enorme preocupación y sorpresa” ante las fuertes sospechas del fiscal Nisman sobre espionaje a la entidad judía. Borger señaló que está a “la espera de una notificación formal por parte del juez para seguir de cerca el desarrollo de las escuchas a la AMIA”.

Palacios admitió que conocía a James, ex agente de inteligencia de la Policía y ex empleado del Ministerio de Educación, quien ahora está preso.

En diversas entrevistas publicadas por la prensa local, Mauricio Macri reconoció que fue un error haber designado a Palacios al frente de la nueva Policía de la capital argentina, pero aseguró que su Gobierno no ordenó ningún tipo de escuchas telefónicas. “No pensamos que nos iban a obstaculizar de este modo. En ese momento cometimos un error; subestimamos el nivel de conflicto que nos podía traer nombrar un nombre con una trayectoria tan extendida y probada como Palacios, por sus conflictos personales dentro y fuera de la fuerza. Eso lo subestimamos”, dijo Macri.

El fiscal general del caso AMIA, Alberto Nisman, detectó una secuencia de comunicaciones desde el teléfono móvil del ex agente de policía Ciro James hacia el conmutador de la entidad.

EN ARGENTINA NO HAY CONTRAESPIONAJE

El ex ministro de seguridad y ex titular de la SIDE, Miguel Ángel Toma, sostuvo ayer a medios argentinos que en el país “cualquiera puede hacer cualquier cosa”. Consideró que “es probable que ni Macri esté al tanto” de los casos de espionaje en la Policía Metropolitana.

En medio del escándalo que se desató por los casos de escuchas telefónicas hechas a través de la Policía Metropolitana, especialistas en seguridad advierten que en la Argentina faltan controles de “contrainteligencia” para evitar casos de espionaje.

El ex ministro de Seguridad Toma consideró que “cuándo no hay más controles de contrainteligencia cualquiera puede hacer cualquier cosa porque se le abrió una puerta al monstruo y después es muy difícil parar”.

Toma cree que “cualquiera puede desarrollar una actividad” de espionaje y explicó que los equipos utilizados para realizar las escuchas son accesibles. Sostuvo que “es probable” que el jefe de Gobierno porteño, Macri, no esté al tanto de las actividades del espía Ciro James.