María Elena Galeano
@maiagaleanouh
Julio César Cáceres no necesita mucha presentación en cuanto a su trayectoria futbolística, ya que fue uno de los destacados zagueros que salieron del fútbol nacional para el mundo, dando sus primeros pasos en el club Sportivo San José de su ciudad natal. Sin embargo, fue con el club Olimpia donde debutó profesionalmente en 1998 y comenzó a construir una carrera llena de éxitos. El resto de la historia ya la conocen todos.
Dirección paterna
Hoy, Julio César lleva puesta la camiseta de papá, la más importante de toda su vida. Sus tres hijos con Gloria Vera: Thiago, Carmen y Kevin Gael son su mayor orgullo. Sin embargo, Thiago es actualmente el que comparte con él la pasión por el fútbol dentro y fuera de la cancha. “Thiago comenzó a entrenar desde los 6 años en la formativa del club Olimpia”, recuerda el ex futbolista. De aquellos momentos rememora que siempre que podía hacía un lugar en su agenda para acompañar a Thiago y dar una mirada a su desempeño en el juego. “No todas las veces ganaban, sino perdían, pero cuando volvíamos a casa y, en el auto, siempre le decía que eso es parte de lo que es el fútbol” , recuerda. Asimismo, el zaguero central de la Selección alentaba a su hijo, diciendo: “Hay que disfrutar al máximo cuando se gana y, cuando se pierde, al día siguiente hay que prepararse otra vez para tener esa revancha y esa posibilidad de ganar”.
El momento más emocionante para Julio César fue como director técnico de Sportivo Luqueño, cuando vio debutar a su hijo Thiago con la camiseta del club auriazul a los 85 minutos del partido contra el club Nacional. El ingreso de Thiago a la cancha fue un instante de muchas emociones para el orgulloso padre al ver a su hijo por primera vez en Primera División y bajo la mirada de DT.
Con respecto a lo que Thiago heredó de él en la cancha, afirma que el talento y la tranquilidad a la hora de jugar forman parte de su reflejo.
Y bajo esa visión orientadora, Julio César considera que entre las enseñanzas más importantes que siempre da es la de “tener mucha disciplina, ser buena persona y luchar por lo que uno quiere”.
También dice que es fundamental hablar sobre la finitud de la vida, y en ese sentido sobre los padres: “Los padres no serán eternos y mientras que estén presentes, podrán encaminar a los hijos y pasar una mano, pero como hombres tienen que estar preparados siempre para afrontar lo que es la vida. Y más todavía en el fútbol”.
El sueño de vestir la Albirroja
Julio César Cáceres fichó por FC Nantes, Atlético Mineiro, River Plate, Gimnàstic de Tarragona, Tigres UANL y Boca Juniors, con brillantes conquistas. Pero cómo no recordar también su paso por la Selección Paraguaya de Fútbol, con la que disputó 65 partidos internacionales y participó en tres Copas del Mundo. Al respecto de esa oportunidad comentó que tiene la ilusión de que Thiago tenga la misma chance que él: “Y si tuviese esa bendición, Thiago, de vestir la albirroja sería todo lo que cualquier jugador paraguayo busca y un inmenso orgullo para mí”, añadió Julio César.